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La diarrea en gatitos: qué debes saber

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La dieta blanda para el gato con descomposición puede prepararse en casa con arroz y pollo hervidos, acompañados por agua y bebidas isotónicas

  • Autor: Por EVA SAN MARTÍN
  • Fecha de publicación: 21 de febrero de 2014

Un gato con diarrea evacúa heces más blandas de lo normal, en mayor cantidad y, además, algo más fétidas y con un color extraño. Pero, ¿qué hacer cuando el felino tiene descomposición? El primer paso es buscar la causa: ha comido algún alimento o planta tóxica, ha cogido frío, tiene estrés, etc. Y después, hay que prepararle una dieta blanda, que puede cocinarse en casa con arroz y pollo hervidos, agua abundante y bebidas isotónicas. En este artículo se detalla con detenimiento cómo actuar ante la diarrea del gato.

Mi gato tiene diarrea, ¿qué le ocurre?

Los gatos con diarrea tienen problemas para ingerir los nutrientes que necesitan, por lo que hay que prepararles una dieta blanda

Un gato con diarrea evacúa heces más líquidas de lo habitual y, además, en una cantidad superior. Estas también pueden adquirir una tonalidad anormal (grisácea o algo amarillenta) y despiden un olor más fuerte del usual. "Las diarreas en gatos y perros, sin embargo, no son extrañas", recuerda el veterinario Fausto Andrés, ya que "motivan el 30% de las visitas al veterinario" de los peludos pacientes.

Pero, ¿por qué se produce la descomposición del felino? El cuerpo de un gato sano tarda entre seis y ocho horas en digerir la comida, según un estudio realizado por la Universidad de Washington. Durante este tiempo los alimentos recorren el aparato digestivo, un complejo sistema de órganos encargado de absorber los nutrientes para ser utilizados por las células. No solo eso: su aparato digestivo sano también absorbe el 80% del agua de los alimentos. Por eso, las heces son de consistencia más o menos sólida en condiciones normales.

Esto no ocurre, sin embargo, cuando el felino sufre diarrea. La razón es que la comida recorre el tubo digestivo a una velocidad mucho mayor que la habitual. En consecuencia, el gato tiene problemas para absorber los importantes nutrientes de la comida felina, entre ellos el agua, y su salud puede correr peligro. Este es el motivo por el que las heces son evacuadas con mayor cantidad de agua y de un modo más explosivo.

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La dieta blanda para el gato con diarrea incluye pollo hervido, arroz, agua abundante y bebidas isotónicas de limón

"Las causas de la diarrea en gatos pueden ser variadas", explica la veterinaria Patricia González. Un motivo frecuente de la descomposición en felinos es que el animal haya ingerido alguna planta tóxica, "aunque en este caso, la diarrea suele venir acompañada de vómitos en el gato", aclara González.

En otras ocasiones, se desencadena por un cambio brusco en la dieta del felino o por cualquier otro motivo similar que implique un desequilibrio en la flora bacteriana del estómago del peludo amigo. "Esta flora bacteriana es la encargada de metabolizar los alimentos que ingiere el gato, en consecuencia, los desequilibrios implican problemas para absorber los nutrientes", añade la veterinaria, lo que explica que el estómago del felino con descomposición no pueda trabajar al ritmo que necesita.

El estrés del gato, una mudanza con el felino e incluso una estancia más larga de lo habitual en el veterinario son otros motivos que pueden provocar las heces blandas. "Cuando la diarrea del gato no se explica por la alimentación, es posible que se deba a una inflamación del aparato digestivo o a una infección", concluye, por su parte, el veterinario Richard Goldstein, de la Universidad de Cornell, en un estudio realizado sobre dolencias gastrointestinales en felinos.

La diarrea también puede esconder un problema de salud más peligroso, como enfermedades en riñones, hígado o una debilidad excesiva de su sistema inmune. Por ello, el primer paso es acudir pronto al veterinario.

Diarrea en gato: ¿cómo preparar una dieta blanda en casa?

La dieta blanda para el felino, supervisada por el veterinario, ayudará al animal a recuperarse de la descomposición cuando esta tenga su origen en un problema temporal en el estómago. Este tipo de comida casera para gatos, además, le servirá para absorber (poco a poco) los nutrientes y vitaminas que necesita ingerir. Esta dieta blanda no difiere, en lo esencial, de la recomendada para los perros. A continuación se explican los pasos para prepararla en casa.

Pollo hervido. Hay que hervir pollo, libre de zonas grasas, piel y huesos, y cortarlo en trozos pequeños que el felino pueda meter en la boca y masticar.

Arroz hervido. Al igual que la dieta blanda del perro con diarrea, el gato necesita tomar arroz. Sin embargo, el tamaño tan pequeño de los granos no siempre es de su agrado.

Bebidas isotónicas de limón. "Este tipo de bebidas ayuda a los felinos con descomposición a recuperar parte de los nutrientes y electrolitos que pierden", explica González.

Mucha agua. El gato pierde gran cantidad de líquido a través de las heces, por lo que necesita recuperarla a través de la ingesta de agua.

Comidas comerciales para felinos con diarrea. Cuando el arroz no es del agrado del peludo comensal enfermo, la opción es acudir a las latas (mejor, porque tienen más agua) y piensos pensados para gatos con diarrea y problemas gastrointestinales.

Un consejo que hay que recordar: la dieta blanda deberá ser su única comida durante los dos o tres días que dure el tratamiento. Esto explica que no haya que ofrecerle otros premios comestibles como galletas para felinos ni malta.

La diarrea es una de las enfermedades infecciosas más comunes en los gatitos

La llegada de un gatito es un momento emocionante para ambas partes. No importa si tienes años de experiencia con los gatos o si eres primerizo: se trata de una etapa de cambios. Los mininos pequeños requieren atenciones específicas. Disfruta de cada minuto, ¡porque crecen muy rápido! Al igual que se lleva a los niños al pediatra, también se debe llevar a los gatitos de vez en cuando al veterinario. Una asistencia sanitaria regular es indispensable: los felinos adultos deberían recibirla al menos una vez al año. Sin embargo, la frecuencia de visitas de los gatitos al veterinario debería ser mayor con el fin de asegurarles una inmunización básica contra las enfermedades infecciosas comunes. No obstante, a veces también se acude por las típicas «enfermedades infantiles». Un ejemplo de un síntoma, muchas veces subestimado, es la diarrea. En el caso de que el gatito tenga diarrea, la visita al veterinario es imprescindible.

Síntomas de la diarrea

Desde el punto de vista biológico, la diarrea consiste en un proceso de limpieza del cuerpo del gato: el organismo se deshace de las sustancias o patógenos no deseados. La diarrea es, por lo tanto, un proceso lógico que, por regla general, no debería suprimirse.

En realidad, la diarrea en los gatos es cualquier cosa menos agradable: dependiendo de la gravedad de los síntomas, quizá tu gatito logre llegar al arenero y no te darás cuenta del problema hasta que limpies la bandeja higiénica por el olor penetrante o los excrementos blandos. Quizá notes su pelaje sucio o incluso haya tenido algún «percance» por la casa.

Cuando tu gatito tiene diarrea, su organismo se pone a prueba. Las heces blandas favorecen que pueda deshidratarse antes. Su pequeño cuerpo apenas aguanta las variaciones de la cantidad de líquidos. Aunque la diarrea leve se considera inofensiva en un felino adulto y a menudo se puede tratar con una dieta blanda, en el caso de los gatitos se debería acudir al veterinario. Sin embargo, la diarrea a menudo se infravalora.

Qué causa la diarrea

La diarrea en los gatitos puede deberse a diversos motivos:

  • Estrés: la llegada a un nuevo hogar resulta emocionante para un gatito. La separación de su madre y sus hermanos y la adaptación a la nueva casa están asociadas muchas veces con el estrés. Es muy probable que si el veterinario no puede determinar la causa física que provoca la diarrea, esta esté originada por el nerviosismo.
  • Cambio de alimentación: tu gatito recibía un alimento concreto en la protectora, con el criador o el dueño anterior. No obstante, si te decantas por otra variedad de pienso o comida húmeda, el cambio resultante en la dieta puede alterar la digestión del minino. Por ello, el cambio debe realizarse de forma gradual: sustituye poco a poco el alimento habitual con el nuevo. Pasadas unas semanas puedes reemplazarlo por completo con la nueva variedad.
  • Intolerancias: los felinos también tienen alergias. Existen gatos que son sensibles a los aditivos vegetales presentes en los alimentos y otros que son alérgicos a determinados aditivos o tipos de carne. Identificar una intolerancia alimentaria requiere a menudo tiempo y paciencia. Tu veterinario puede aconsejarte en estos casos.
  • Infecciones: casi todos los gatos se ponen enfermos alguna vez. La diarrea aguda puede ser el resultado de una infección viral. Por regla general, es posible identificarla de manera sencilla mediante una muestra de heces. Con los medicamentos adecuados recomendados por tu veterinario, ¡tu minino se recuperará pronto!
  • Parásitos: los parásitos se sienten cómodos en los intestinos de los gatitos. Por ello, una desparasitación temprana de las madres y de los gatitos afectados resulta imprescindible. Sin embargo, muchas veces los gatitos tienen lombrices o parásitos intestinales unicelulares. No todos los parásitos son iguales: aparte de los conocidos gusanos intestinales y de las tenias, también existen los parásitos del corazón y los gusanos pulmonares, así como los parásitos unicelulares (p. ej. el Giardia intestinalis). Los tratamientos vermífugos a menudo solo tienen un determinado espectro de acción. Por eso es importante que tu veterinario determine el tipo de lombriz en las heces del felino y le recete un vermicida apropiado. Asimismo, ten en cuenta la dosis recomendada en el envase. El cuerpo de los mininos más pequeños muchas veces no soportan una sobredosis.
  • Envenenamiento: la vida de los gatos es emocionante, pero el cuerpo del gatito no tolera todas las plantas, líquidos y sólidos. El envenenamiento es un asunto serio que puede tener un resultado fatal. Los síntomas típicos son el aumento de la salivación, la espuma en la boca y el aturdimiento. ¡En este caso se debería acudir al centro de urgencias veterinarias de inmediato!
  • Cuerpos extraños: los gatitos suelen llevarse a la boca todo lo que no está firmemente sujeto. Pero los cuerpos extraños pueden bloquear el esófago y el tracto gastrointestinal, y el cuerpo trata de despejar el camino mediante el vómito y la diarrea. Estos cuerpos extraños en su organismo son igual de graves que un envenenamiento y pueden provocar la muerte de tu gato joven. Ante esta situación acude enseguida al veterinario.

Tratamiento

Las causas de la diarrea de tu gatito pueden ser muy diversas. Dependiendo del tipo de síntomas, la causa y la gravedad de la enfermedad, existen diversos tratamientos. Aunque muchas veces los dueños de gatos adultos confían ciegamente en los remedios caseros, no deberías probarlos en los gatitos. La diarrea en los mininos pequeños es un problema severo que puede provocar una fuerte deshidratación y también la muerte. Por lo tanto, consulta enseguida a tu veterinario para que tu felino pueda recibir los cuidados apropiados.

Causas de la diarrea en gatos

Si has hecho algún cambio en la alimentación de tu gato, ¡puedes provocarle desajustes estomacales! Podría ser la causa de malestar y diarrea en tu felino. Las causas más frecuentes de diarrea en gatos son:

  • Haber ingerido un alimento tóxico: recuerda que para los gatos la cebolla, el chocolate o el embutido, ¡son tóxicos!
  • Plantas tóxicas: Al igual que con los alimentos que mencionábamos anteriormente, algunas plantas son tóxicas para los gatos, entre ellas destacan: el manzano, la flor de pascua, el eucalipto, los tulipanes, la palmera sagú, la hiedra…. Si tienes un gato en casa, ¡nunca está de más comprobar si nuestras plantas son tóxicas para nuestro felino!
  • Alimentos en estado de descomposición: los gatos que tienen especial afición por hurgar en la basura, ¡tienen mayor riesgo de ingerir alimentos en mal estado e incluso podridos! Si este es el caso, a la diarrea de tu gato, podrían añadirse vómitos.
  • Cambios en la alimentación de los gatos: ¿Has cambiado el pienso de tu gato? ¿Has introducido un nuevo alimento en su dieta? En ese caso, es posible que tu gato no lo haya asimilado bien. ¡Recuerda! Si quieres hacer algún cambio en la alimentación de tu mascota, hazlo de forma gradual, mezclando ambos alimentos durante 7-10 días.
  • Has cambiado la rutina de tu gato: Al igual que los perros, los gatos son animales de costumbres. Si te has mudado, o has introducido a otro animal en casa, ¡es posible que tu gato se haya estresado!
  • Virus, parásitos y/o bacterias: hay diferentes patologías que pueden propiciar la diarrea en los gatos, aunque, ¡ojo! Suelen estar acompañados de otros síntomas. Si crees que tu gato podría estar enfermo, ¡llévale al veterinario!

Si tu gato tiene diarrea, nunca está de más acudir al veterinario, ya que podría ser un síntoma de otras enfermedades. En el caso de que tu gato sea aún un cachorro, ¡vete al veterinario urgentemente! El organismo de los cachorros es más sensible que el de los adultos, ¡pueden deshidratarse o enfermar con mucha más facilidad!

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