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7 alimentos que no hay que darle a los gatos

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Café, cebolla, vísceras de pescado y sal son comidas prohibidas para los felinos, ya que destruyen sus glóbulos rojos y les causan diarrea, intoxicaciones y puede que hasta la muerte

  • Autor: Por EROSKI CONSUMER
  • Última actualización: 22 de junio de 2016

Café, sal, azúcar, cebolla y vísceras de pescado son alimentos peligrosos para los gatos. Estas comidas prohibidas causan diarreas y problemas gastrointestinales en los felinos y, en el peor de los casos, intoxicaciones y la muerte del animal. A continuación se señalan ocho alimentos peligrosos para los gatos, comidas que pueden provocar graves problemas de salud al minino. ¿Algunos de ellos? La leche para los gatos intolerantes y el chocolate. También se incluyen las precauciones que hay que tener en cuenta al dar de comer al felino. Y es que los gatos tienen más problemas que los perros para eliminar las toxinas que ingieren. Esto explica por qué es tan importante tener especial cuidado con su alimentación y evitar los alimentos que les provocan problemas de salud.

1. Alimento peligroso para gatos: vísceras de pescado

Los mitos sobre los alimentos que le gustan al gato fomentan errores con respecto a su alimentación que pueden costar muy caros. Es el caso de la creencia de que es un animal pescadero por naturaleza.

En esta afirmación hay parte de verdad, "porque el felino es carnívoro y, por tanto, el pescado le gusta y debe formar parte de su dieta, junto con otros alimentos", explica Sandra Garcinuñez, de la asociación Protección Felina.

La parte desconocida sobre el gato que come pescado es que demasiadas vísceras de esta carne cruda puede provocarle parálisis o rigidez muscular (denominada parálisis de Chastek). La razón es que contienen un componente que destruye la vitamina B1, "cuya carencia provoca la parálisis en los músculos del gato", comenta Juan Antonio Aguado, veterinario.

Otro peligro para el felino que consume pescado son las espinas, que le pueden producir perforaciones en el esófago y obstrucciones intestinales. Además, conviene recordar que el pescado crudo posee un parásito llamado anisakis, que puede causar en el gato molestias estomacales.

2. Condimento peligroso para gatos: la sal

Un felino debe ingerir poca sal para evitar cúmulos de restos salinos en el riñón que le originen problemas urinarios. Los alimentos específicos para ellos contienen la proporción adecuada de sal, pero si el dueño quiere ofrecer algún extra culinario de manera puntual, es recomendable jamón york o pavo bajo en sal.

El gato con problemas cardiovasculares debe evitar siempre la sal para mantener su enfermedad bajo control.

3. Leche para el gato: en poca cant >

La leche y el pescado son alimentos que se asocian a la dieta del gato, pero pueden resultar perjudiciales

La leche se asocia al felino como un alimento que le gusta y le sienta bien. Sin embargo, no siempre es así. "El gato que tiene intolerancia a la lactosa e ingiere leche puede sufrir diarrea", apunta Manuel Lázaro, veterinario.

No obstante, hay felinos a los que este alimento les sienta bien, pero es aconsejable ofrecérselo en pequeñas cantidades y de manera esporádica.

4. Hortaliza peligrosa para felinos: cebolla

La cebolla, los cebollinos y los puerros contienen tiosulfato, un componente que provoca en el gato la destrucción de sus glóbulos rojos, lo que también se conoce como anemia hemolítica.

Otra parte de esta verdura que le resulta tóxica son los brotes verdes (similares a tallos) que crecen en ella.

6. Alimentos peligrosos para gatos: huesos del pollo

Los huesos de pollo son peligrosos para el gato porque su ingestión le puede provocar daños en el intestino, como perforaciones u obstrucciones. En caso de ofrecerle pollo, lo más recomendable es hacerlo cocido y sin huesos.

¿Una alternativa saludable? Preparar una receta casera con pollo para felinos ¡hidratante y rica para el verano!

8. Café y té: muy excitantes para los gatos

Un gato que ingiere sustancias excitantes, como las que contienen el café o el té, puede alterarse o ponerse nervioso. El felino carece de la capacidad de otros animales, como el perro, para eliminar sustancias tóxicas que se acumulan en su hígado, por lo que un gato que toma cafeína o teína acusará más las propiedades de excitantes de estas sustancias en su organismo, ya que tardará más tiempo en eliminarlas de su cuerpo.

Alimentación del gato: precauciones

El atún le gusta al gato por su textura untuosa y sabrosa, pero es una carne que carece de una sustancia llamada taurina, un aminoácido esencial para el correcto funcionamiento del metabolismo felino.

Las plantas que están en las casas resultan en su mayoría tóxicas para el gato. Hay que tener especial cuidado con los lirios, los rododendros, las adelfas, la conocida como flor de Pascua, la hiedra o el acebo. Los gatos son elásticos y hábiles trepadores, por lo que hay que tener precaución para que no tengan acceso a estas plantas que pueden suponer un peligro grave para su salud.

Un felino delgado, que pese entre dos y tres kilos, puede ponerse en peligro con que coma poca cantidad de un alimento que no es su pienso habitual, como tres aceitunas: es como si ingiriera el triple de esa cantidad debido a su tamaño, por lo que le puede provocar diarrea o vómitos.

Automedicar al gato es contraproducente para su salud. Es el caso del ácido acetilsalicílico y del paracetamol, componentes que al hígado felino le cuesta eliminar, por lo que el animal puede resultar intoxicado.

1. Atún y pescado crudo

Después de pasarnos toda nuestra infancia viendo dibujos animados en los que el mayor manjar de los gatos era el pescado, lo primero que hacemos cuando uno de estos mininos entra en nuestras vidas es correr a comprarle un poco de pescado, o quizás una latita de atún.

Es cierto que son animales carnívoros y que el pescado les encanta y puede formar parte de su dieta sin problemas, pero hay que tener unos cuantos factores en cuenta.

Por un lado, es importante tener mucho cuidado con el pescado, ya que en su estado crudo puede contener bacterias perjudiciales para el animal, pero eso no es todo, pues también contiene una enzima que destruye la vitamina B1, esencial para el correcto desarrollo del organismo del gato.

Además, las espinas del pez pueden causar desgarros en el interior del animal, por lo que no es aconsejable darles un pescado crudo sin más, sino un poco de pescado cocinado o, aún mejor, comida específica para ellos que contenga los nutrientes de este alimento, sin incluir los factores perjudiciales.

Vale, ¿pero qué pasa con el atún en lata? No tiene espinas y, al estar en conserva, puede carecer de componentes perjudiciales, ¿no? Pues bien, la respuesta a esta pregunta está en la dosis, ya que, si bien es cierto que pequeñas cantidades de este alimento no le harán ningún daño al gato, abusar de él puede ocasionarles envenenamiento por mercurio. Y nadie quiere eso para su gatito.

La leche es otro de esos alimentos que damos por hecho que son buenos, pues si lo toman cuando su madre los amamanta significa que lo toleran bien.

De nuevo estamos ante un craso error, como ocurría con los perros, ya que, igual que ellos, la mayoría de gatos son intolerantes a la lactosa, por lo que seguir tomando leche después del destete puede ocasionarles molestos problemas digestivos.

Eso no quiere decir que tengamos que privarlos de ella necesariamente, ya que es un alimento que les gusta mucho, pero sería aconsejable darles variantes sin lactosa diluidas en agua.

2. Los gatos consumen pienso seco y húmedo

Algunos dueño prefieren darle esos “sobrecitos” de comida húmeda y otros dejarle el pienso seco en su comedero. Ambos cumplen con los requerimientos nutricionales que el animal necesita en cualquier etapa de su vida. Lo recomendable sería combinar ambos tipos de alimento, sobre todo para no acostumbrarle y que rechace el otro cuando no tenemos el de siempre.

3. Chocolate y café

Estos dos alimentos, igual que ocurría en el caso de los perros, son peligrosas debido a su contenido en cafeína y teobromina, siendo la segunda un precursor de la primera.

Ambas son alcaloides vegetales que, tomados con moderación, no resultan perjudiciales para los seres humanos, pero que sí son altamente tóxicos para perros y gatos, pues afectan negativamente a sus sistemas nervioso y cardíaco.

Además, el caso de los gatos es si cabe más preocupante que en el de los perros, pues metabolizan estas sustancias más despacio, por lo que están más tiempo actuando sobre su organismo.

3. Los gatos comen cuando ellos quieren

No podemos obligarle a comer cuando nosotros consideramos que es la hora de la cena o el almuerzo. Los felinos son tan independientes que hasta ellos eligen el momento adecuado para alimentarse.

La buena noticia es que se administran su comida y sólo ingieren lo que precisan energéticamente hablando. Si te vas de casa por la mañana y regresas por la tarde, no olvides llenar el comedero antes de salir.

4. Cebolla y ajo

De nuevo estamos ante un alimento que afecta del mismo modo a perros y gatos. Y es que, tanto la cebolla como el ajo, tienen sustancias que actúan sobre la sangre del animal rompiendo sus glóbulos rojos y dando lugar a un trastorno conocido como anemia hemolítica, que llevado al extremo podría incluso causarles la muerte.

4. Los gatos también beben agua

Igual que cualquier mamífero, el gato precisa hidratarse a través de la comida y la bebida. Si le das sólo pienso seco, entonces deberás cumplir con su necesidad de agua a través de otro recipiente (el cual siempre debe estar limpio y lleno). Si come pienso húmedo, quizás casi no pruebe el agua, pero igualmente debes ofrecérsela.

5. Huevos crudos

El efecto de los huevos crudos sobre los gatos es similar al del pescado sin cocinar, ya que contienen avidina, una sustancia que impide la absorción de la vitamina B, dando lugar a consecuencias parecidas.

5. Los gatos comen según su edad y etapa

Las necesidades nutricionales de los felinos varían dependiendo la edad. Desde las 5 a las 40 semanas precisa entre 30 y 80 gramos de comida al día, de 1 a 6 años de vida la ingesta oscila entre 40 y 130 gramos, y cuando tiene más de 7 años, de 30 a 135 gramos.

6. Uvas y pasas

Aunque es más conocido el efecto de este alimento sobre los perros, puede dar lugar a síntomas parecidos en gatos, por lo que en algunos casos puede derivar en insuficiencia, tanto hepática como renal.

Cuando de pequeños dibujábamos perros y gatos solíamos representar a los primeros con un hueso en la boca y al segundo con un pescado.

Sin embargo, de mayores, cuando tenemos con nosotros a uno de estos animales, tratamos de darles huesos a los dos por igual, sin pensar en las consecuencias negativas que estos puede acarrear para ambos, no por su valor nutritivo, sino por la posibilidad de que se astillen y produzcan perforaciones en sus sistema digestivo.

8. Dulces y chucherías

Sí, a nosotros nos encantan y los consideramos un placer demasiado exquisito como para privar de ellos a nuestras queridas mascotas, pero en realidad no les estamos haciendo ningún bien con ello.

Por un lado, la mayoría de golosinas o chucherías contienen altas cantidades de azúcar, que, del mismo modo que a nosotros, a largo plazo pueden provocar a los gatos enfermedades como la diabetes tipo II. El problema principal es que en su caso las dosis para que esto ocurra son mucho más bajas que en el nuestro, por lo que es mil veces mejor ser precavidos y evitar en la medida de lo posible darle estos alimentos.

Además, algunos de ellos contienen un edulcorante, llamado xilitol, que resulta muy tóxico tanto para perros como para gatos

9. Comida para perros

A veces conseguimos que nuestras mascotas superen la barrera del odio entre perros y gatos y que convivan en amor y compaña, sin pelear ni crear problemas.

Ambos corretean unidos por la casa, duermen la siesta el uno con el otro e incluso comen juntos. Pero he aquí el problema. ¿Si se me gasta la comida de uno puedo alimentarlo con la del otro? Esto es una práctica más común de lo que parece y la verdad es que no resulta apropiada, pues los gatos tienen unas necesidades nutricionales superiores a las de los perros, por lo que tomar a menudo la comida de su compañero peludo puede causarles una carencia nutricional preocupante.

Actual > 19 mayo, 2017 21:00 Asier G. Morato

A diferencia de perros y humanos, los gatos no son animales omnívoros sino carnívoros. De ahí que haya ciertos alimentos a los que no sólo no están acostumbrados sino que no pueden procesar de forma adecuada. Algo a lo que hay que sumar las características de su hígado, el cual resulta menos efectivo a la hora de eliminar ciertas toxinas.

Por eso, si no quieres poner en riesgo la salud de tu minino hay 8 alimentos prohibidos para gatos que no debes darle de comer.

1. Frutas como uvas, naranjas, pomelos, aguacates o limones

Las uvas y las pasas pueden afectar al riñón del gato si se consumen en grandes cantidades, aunque también pueden causar malestar físico y diarrea en cantidades pequeñas. Los cítricos como limones, naranjas y pomelos también causan diarreas y malestar estomacal. En el caso de los limones su aceite esencial resulta especialmente peligroso. Por su parte los aguacates tienen Persina, una sustancia fungicida que resulta tóxica para los felinos.

2. Verduras como cebolla, ajo, patata o tomate

En dosis altas y reiteradas, el tiosulfato de la cebolla, el ajo, las chalotas, los puerros o el cebollino puede llegar a destruir los glóbulos rojos de la sangre y causar anemia.

Aunque la patata en sí no resulta perjudicial para los gatos, especialmente si está cocida, los brotes verdes, las hojas y el tallo pueden resultar tóxicas. Esto se debe a una toxina llamada solanina que también resulta perjudicial para los humanos. Por suerte desaparece al hervir las patatas.

El tomate, que también comparte familia (Solanáceas) con las patatas, también tiene solanina aunque su principal componente tóxico para los gatos es la tomatina. Este componente se encuentra principalmente en los tomates verdes, las hojas y los tallos pero disminuye conforme madura la hortaliza.

Dicho esto, las verduras son alimentos prohibidos para gatos puesto que, a diferencia de los humanos u otros mamíferos, tienen un tracto intestinal demasiado corto como para digerir la verdura.

7. Pescado con espinas o carne con huesos pequeños

alimentos prohibidos para gatos 5

No es que tengan alguna sustancia tóxica para estos animales pero su tamaño y forma puntiaguda puede provocar daños en el aparato digestivo si el animal se los traga. En el caso de darles carne o pescado debe de estar siempre cocinado y sin sal.

8. Alcohol, drogas o cualquier tipo de estimulante

Las drogas, tanto estimulantes como relajantes, son especialmente peligrosas para la salud de los gatos. El alcohol puede causar desde incontinencia urinaria hasta la muerte. La marihuana también resulta especialmente tóxica. Eso sin mencionar que la cafeína y la teína pueden excitar a nuestro gato hasta niveles perjudiciales.

Si quieres darle alguna comida humana a tu gato lo mejor es que optes por carnes como el pollo o el pavo, pescados ricos en Omega 3. Eso si, siempre bien cocinados en el caso de ser alimentos frescos. En el caso del atún es preferible el de consumo felino que humano, puesto que el nuestro carece de taurina. También es una buena opción el arroz cocido, aunque lo mejor es utilizar comida preparada específicamente para gatos.

Video: 10 Alimentos Que No Debes Darle a Tu Gato (Septiembre 2020).

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