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Los Cuidados del Doberman Que Ningún Propietario debe Olvidar

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El Doberman fue creado por el alemán Louis Doberman quien era recaudador de impuestos y quería un perro que lo acompañara y protegiera durante las visitas de recaudación. El Doberman actual es una versión elegante y reduc >

Paso 1. Programa una visita al veterinario para que le realice los exámenes necesarios y le administre las vacunas correspondientes. El veterinario también utilizará las visitas para monitorear sus signos y ver si presenta trastornos graves que afectan a esta raza como es el síndrome de Wobbler que es una malformación de las vértebras del cuello y la miocardiopatía o agrandamiento del corazón.

Paso 2. Alimenta a tu Doberman con una comida de alta calidad que contenga carne y granos completos como el arroz integral. El tamaño de la porción dependerá de la edad, peso y nivel de actividad. Aliméntalo con comida para cachorros hasta que tenga un año de edad o como lo indique el veterinario para que pueda obtener los nutrientes necesarios para su desarrollo físico. Si comienza a aumentar demasiado es posible que el veterinario le quite el alimento para cachorros que tiene un alto contenido calórico antes de que cumpla el primer año.

Paso 3. Enséñale buenos modales desde pequeño y la formación de obediencia a medida que crece. Los comandos básicos de sentarse, quedarse quieto y abajo probablemente le serán fáciles de aprender pero responderá mejor con un entrenamiento de refuerzo positivo y paciencia. El Doberman tiene fuertes instintos de protección, por lo que en ocasiones puede ser terco mezclado con su aguda inteligencia, gran tamaño y cuerpo musculoso. Debes estar consciente de que tienes un perro que puede ser muy creativo si de romper reglas se trata. La obediencia de formación te ayudará a establecerte como líder y le enseñará a seguirte en lugar de actuar por su cuenta.

Paso 4. Regístralo en clases de obediencia para principiantes para socializarlo durante el entrenamiento. Los perros que viven con uno o dos adultos pueden acostumbrarse a un estilo de vida libre de conmoción y bastante tranquilo. Con este fundamento el Doberman puede comprensiblemente ponerse ansioso o ponerse en modo de protección cuando se enfrenta a multitudes ruidosas en el parque o cuando un grupo de amigos viene a ver un partido. Las clases de obediencia le proporcionarán valiosas habilidades de formación y le ayudarán a acostumbrarse a la confusión controlada que se produce normalmente cuando un grupo de perros o personas se reúnen.

Paso 5. Ejercita a tu Doberman al menos dos veces al día. Tu perro puede realizar largas caminatas con una correa puesta pero también necesita correr libremente en un área segura y cerrada varias veces por semana para poner en movimiento sus largas piernas y drenar toda esa energía que tiene acumulada. Aprovecha las sesiones de juego para enseñarle a buscar y traer una pelota o Frisbee. Debido a su naturaleza entrenable y velocidad, también puedes inscribirlo en competiciones atléticas para perros como los eventos de flyball. Organizados en equipos de relevos de cuatro perros cada uno, el flyball requiere que un cachorro corra 51 pies sobre obstáculos espaciados regularmente, hacer una atrapada en una caja para entregar una pelota y luego regresar sobre los obstáculos a la línea de salida/meta.

Consejos. El pelaje liso del Doberman es fácil de asear. Esta raza rara vez necesita ser bañada, con pasarle un cepillo suave una vez por semana es suficiente. Además de la socialización puedes llevarlo a caminar todos los días en los horarios en que es más probable encontrar a otras personas ejercitándose con sus perros, corriendo por los senderos o disfrutando del parque con su familia.

• La amputación de la cola

Se suele realizar en los primeros siete días de vida del cachorro recién nacido. Se aconseja que dicha operación sea realizada por un veterinario experimentado. Y, se realiza en la segunda o tercera vértebra. No produce sufrimientos mayores en el animal, con escasa sensibilidad en dicha área por ser un recién nacido. Sólo se debe tomar un poco de precaución de que la madre, al higienizarlo, no le quite los puntos que facilitan la cicatrización de la cola.

• Corte de las orejas

Se trata de una zona crítica y esencial en los cuidados del Doberman. Es aconsejable que el corte de orejas sea realizado solamente por una persona con mucha experiencia en este procedimiento.

Cabe destacar, que, el corte de orejas es puramente estético y opcional. Se lleva a cabo desde los 50 días de edad hasta los cuatro o cinco meses como máximo. El post-operatorio posee una duración variable. Todo va a depender de cuándo los cartílagos se encuentra lo suficientemente fueres y maduros como para mantenerse erguidos, sin que la oreja se quiebre o se desvíe.

Existen ejemplares que dejan de utilizar vendas a partir de los cuatro o los cinco meses y otros que deben continuar con ellas hasta el año y medio de edad o más. Es necesario mencionar que hoy en día en países como Gran Bretaña, Países Bajos, Suiza y Alemania está totalmente prohibida la amputación de la cola y el corte de orejas en aquellas razas cuyo estándar así lo recomienda o recomendaba.

Corte mediano:

Orejas más largas, con campana un poco más pequeña. Corte de expansión. Suele ser un corte más largo y con la base algo más angosta que el corte anterior.

Si el ejemplar viven en un lugar donde no puede gastar las uñas debemos revisarlas y cortar debido a que las uñas largas pueden ocasionar problemas de aplomo y defectos en el movimiento. En el perro Doberman los espolones (que se encuentran en el lado interior de las patas traseras) por lo general se extirpan cuando son cachorros.

Para el corte de las uñas debemos saber diferenciar la “carne viva” debido a que si cortamos muy a fondo sangrará y le ocasionaremos mucho dolor. Debemos cortar sólo la punta y preferiblemente poco a poco.

Si nos llegan a sangrar las uñas le echamos un poco de polvo estíptico (se encuentran en farmacias) y parará de inmediato.

Los ojos se suelen limpiar con un algodón empapado en agua tibia.

Las lagañas (mocos en los ojos) es muy común verlos en los Doberman y deben ser retiradas a diario. El color de la descarga debe ser gris. Un color verde o amarillo en las lagañas es signo de una infección, y se debe llevar el perro prontamente a un veterinario de confianza.

• Las orejas

Se deben mantener siempre limpias, para ello utilizaremos unas gasas o una simple bola de algodón con un limpiador propio para perros, si las tiene amputadas es mucho más fácil que entre porquería. Si las orejas no están cortadas también es conveniente revisarlas a diario ya que son más propensas a coger enfermedades debido a que se airean menos.

Si el perro se rasca continuamente las orejas o éstas dan mal olor debemos llevarlo al veterinario debido a que puede ser síntomas de una otitis.

• Los dientes

Para evitar laincrustación del sarro en el doberman es conveniente darle articulaciones de hueso o algún juguete para que pueda estar mordiendo y además también limpia los dientes.

Para eliminar un sarro ya incrustado existen productos específicos para ello, esto lo debemos consultar siempre con nuestro veterinario.

• El adiestramiento

Los perros Doberman requieren de socialización, socialización y más socialización. Se recomienda también que sea entrenado en obediencia básica. El doberman suele ser un perro de trabajo muy inteligente, que adora y necesita aprender.

Todo lo que deberías saber sobre el Doberman

Si hay una característica que defina bien a un dóberman esa es la elegancia. Además, este animal suele mostrarse muy afectuoso y es un claro ejemplo de los exitosos programas de cría llevados a cabo en Alemania hace 100 años y que fueron fruto de una ardua labor.

Una raza siempre alerta, con recursos y obediente, cualidades que convierten a sus ejemplares en excelentes perros de compañía así como de servicios en todos los rincones del mundo. La cría indiscriminada es la que puede presentar dobermanns nerviosos que muerdan por puro miedo mientras que, en la otra cara de la moneda, los criadores profesionales están en situación de garantizar que sus cachorros no son ni asustadizos ni agresivos.

El doberman debe su nombre a Karl Friedrich Louis Dobermann, un alemán que simultaneaba diversos empleos como los de recaudador de impuestos, encargado de la perrera y empleado en el matadero.

Era habitual que este hombre hubiera de transportar grandes sumas de dinero a través de los bosques de Turingia, con el consiguiente peligro de atracos. Para evitarlo, se le ocurrió rodearse de unos perros valientes y fuertes que disuadieran a los potenciales asaltantes.

Allá por 1885 pudieron apreciarse los primeros ejemplares. El cruce exacto que utilizó para conseguir el doberman no se conoce, pues su técnica fue absolutamente rudimentaria y de ella no queda ninguna constancia escrita. Se especula con el hecho de que la mezcla de perros como el Rottweiller, el braco de Weimar, el Pinscher o el Manchester terrier fue la que dio lugar a la intrépida raza de la que estamos hablando.

La fama de estos perros subió pronto como la espuma, interesando a los cinófilos, que quisieron seguir mejorando la raza. Se le atribuye a Otto Güller el mérito de, a través de la selección de las razas y el aporte de sangre Black and Tan, haber conseguido un tipo uniforme dotado de mayor finura y elegancia.

Este can hizo las delicias de los gendarmes de Turingia desde el primer momento, por lo que durante mucho tiempo se le llamó perro de gendarmen, prestando valiosos servicios a las tropas alemanas durante las dos contiendas bélicas mundiales.

Popular en toda Europa, se le dio a conocer también en África del Sur, Malasia y Uruguay, siendo presentando por primera vez en 1917 en Lyon. Si hay algo que ha cautivado el doberman durante generaciones, ha sido la imaginación de innumerables personas, si bien hoy en día su popularidad ha decrecido.

Características y rasgos físicos

Con una altura a la cruz de entre 65 y 69 centímetros y un peso que oscila entre los 35 y los 45 kilos, esta raza se corresponde con un perro grande, de apariencia imponente y una mirada de la que suele decirse que no deja a nadie indiferente. Al mismo tiempo es un can fuerte, musculoso y atlético

Su cabeza es larga, huesuda y bien proporcionada, con aspecto de cuña cuando se la observa desde arriba. Su cara es recta y moderadamente convexa. Su nariz es notablemente más ancha que redonda, siendo negra en perros negros y más clara en perros marrones. Sus fosas nasales son grandes. Sus mejillas son aplastadas y sus labios bastante hendidos. Su hocico es profundo y muy desarrollado y su apertura bucal llega casi hasta los molares. Su dentadura es fuerte y sólida.

Su cuerpo es largo y enjuto, con un lomo sólido y corto y un vientre bien marcado. Sus mulos son angulosos y anchos, con músculos salientes y fuertes. Sus pies son arqueados, cortos y cerrados.

Color y pelaje

Su pelo es corto, apretado y áspero. No creas aquello que dicen de que el dóberman no pierde pelo, pues la realidad es que sí lo pierde. Sus colores son negro y fuego, azul y fuego y castaño y fuego. Al doberman no le van bien los climas excesivamente fríos dado lo corto de su pelaje.


Temperamento

Este increíble perro de compañía, que tampoco tiene precio en seguridad y como perro policía, es fiel, valiente y cuenta con un buen olfato. Ardiente y vivo a la hora de combatir, el doberman no vacila en defender a su amo, por lo que con los extraños se muestra desconfiado.

Como curiosidad te diremos que también ha sido utilizado como perro lazarillo, si bien en este terreno se ha visto aventajado por perros como el labrador o el pastor alemán.

Dominante, altivo y con fuerte carácter es también un perro sensato que siente un gran apego por sus dueños. Su alto instinto de protección del territorio es también muy conocido, por lo que es un magnífico perro de vigilancia, muy observador y con una gran memoria.

Este perro es muy cariñoso y sociable con sus dueños, ya que con los suyos es todo ternura. A la par, al ser animales activos, vigorosos y algo excitables, siempre están en estado de alerta, adaptándose mejor a casas que cuenten con amplios espacios que a otras más reducidas.

De todo lo dicho, podrás deducir que este can poco tiene que ver con la imagen de “perro asesino” con la que se ha asociado, incluso en el cine, a su cuerpo poderoso y compacto. Ríos de tinta han corrido dando versiones, en ocasiones estrafalarias y rocambolescas sobre esta especie canina.

Sin ir más lejos, de los dobermanns se ha comentado que su cerebro crecía a mayor velocidad que su cráneo, lo que les provocaba unos impresionantes dolores que les transformaban en seres agresivos por naturaleza. Una segunda versión sería aquella que dice que, a partir de los dos años, estos animales perdían el olfato atacando sin pudor a sus dueños.

Estas ridículas tesis no tienen la más mínima evidencia científica y lo único que puede afirmarse al respecto es que en alguno de estos animales se han detectado episodios puntuales de agresividad, como ocurre con ejemplares de otras muchas razas caninas.

Algo que sí puede decirse de esta raza es que en ella el macho tiene más desarrollado el sentido de perro guardián que la hembra, pues esta es algo más llevadera y mansa, aunque igualmente sirve para la guardia, desarrollando su labor con celo.

Otra particularidad del doberman es que para este perro solo parece existir el “sí” o el “no”, sin conocer las “medias tintas”. Para este resuelto animal, las cosas se hacen o no se hacen, por lo que es muy obediente y se vuelve feroz una vez comenzado el ataque.

Como no podría ser de otra manera, un dóberman necesita quemar energía para encontrarse feliz, por lo que deberás sacarle al menos dos veces al día a dar largos paseos que le ayuden a canalizar la energía acumulada.

Lo ideal es darle un paseo mañanero, dado que en ese momento han pasado muchas horas desde la última vez que el animal salió el día anterior. Por la tarde sería estupendo que pudieras volver a sacarle aproximadamente una hora, propiciando la posibilidad de que juegue con otros congéneres en zonas como parques. Si aparte tienes tiempo para sacarle, aunque sea poco rato, al mediodía, tu doberman te lo agradecerá sobremanera.

En el caso de que tengas un cachorro de esta raza deberás derrochar paciencia para lograr que se desarrolle correctamente. Con él no van a ir las prisas y, hasta que llegue a una edad más avanzada, no es aconsejable que le obligues a seguir ejercitándose si le notas cansado. La natación es posible que le encante, afición que mantendrá con el paso del tiempo.

Aparte de los paseos, tu doberman va a requerir de ser ejercitado, por lo que cada vez que le saques de paseo, deberías buscar una zona segura por la que pudiera correr a sus anchas. De este modo, sus largas y estilizadas patas realizarán el ejercicio que precisan. Juega con él como forma de ejercitarle, usando una pelota o cualquier otro juguete similar. Los amantes de la bicicleta o del running también encontrarán en este perro al mejor acompañante en tales actividades.

Aprovecha los fines de semana para las actividades al aire libre con tu doberman. Llévalo de excursión, a casa de esos amigos que tienen un gran jardín, a la playa o a cualquier lugar donde pueda acompañarte, a sabiendas de que su buena educación canina no va a dejarte en evidencia.

Relación con los niños

La temprana socialización es también la clave para que un perro tenga voluntad de aceptar a un niño. Cuanto más pronta sea su adopción (en torno a las 8 o 10 semanas), su adaptación será mucho más sencilla. Un ejemplar que se adopte de adulto y que haya desarrollado un desagrado o desconfianza hacia los niños, será más problemático.

Con la adecuada socialización de joven, el doberman considerará a los niños de la familia como miembros muy valiosos de la misma y se acostumbrará a ellos al mismo tiempo que comience a desplegar su naturaleza protectora.

Cuidados básicos

Un dueño lógico sabe que la decisión de llevar a un animal a vivir a su casa entraña una serie de responsabilidades diarias que deben ser atendidas. Por eso, las personas a las que apenas les queda tiempo libre después de sus trabajos, o aquellas a las que les guste desarrollar una vida social intensa sin ataduras, no son las ideales para adoptar un animal que, como en el caso del doberman, requiere un mínimo de cuidados que hagan que alcance su promedio de vida (entre 10 y 13 años) en las mejores condiciones posibles.

Alimentación

El de la nutrición es un factor determinante tanto para la salud como para la apariencia de cualquier animal, debiéndose respetar las específicas necesidades de cada una de las razas.

En el caso de los dobermanns, de cachorros, precisan los mismos cuidados que cualquier otra raza más alguno especial, como que el cachorro no coma al mismo nivel del suelo. Es fundamental que su cacharro de comida se sitúe al nivel de los hombros para que, una vez alcance su etapa adulta, los codos no queden abiertos.

De adultos, los dobermanns han de seguir una alimentación equilibrada que ayude al desarrollo físico de esa etapa. En torno a los dos años de edad se considera que un ejemplar de esta raza alcanza su madurez mental, pasando a ser un compañero fiable, tranquilo y apacible.

Aliméntale con un buen pienso seco de calidad para razas grandes que cubra sus necesidades nutricionales y estarás contribuyendo al necesario equilibrio físico y mental de este poderoso animal.

Si quieres evitar que tu doberman presente un tacto graso o te llene la casa de pelos, no solo deberás tenerlo bien alimentado sino además limpio. Pese a ello ya te adelantamos que esta raza no necesita grandes atenciones para estar aseada.

Mantén siempre sus uñas bien cortadas. Recuerda que las patas de tu doberman son largas y están provistas de grandes nudillos. Por ese motivo, las uñas no deberían crecer demasiado, ya que tenderían a deformarse. Ve cortándoselas poco a poco y adquirirá esta costumbre que deberá afrontar con frecuencia.

Si te es más fácil, hazte con un cortador de uñas especial para perros y presta atención en cortar la uña de una forma limpia. Puedes emplear igualmente una lima especial, que quizás te resulte más sencilla para mantener sus uñas bien alineadas. Prémiale con cada corte o limado por haberse portado bien.

Higiene dental

Una adecuada alimentación incide también positivamente en la higiene bucodental de tu perro. Da los pasos correctos y sus dientes y encías van a permanecer sanos por más tiempo. Por si esto fuera poco, su aliento será más agradable, al no sufrir halitosis.

A todo ello también debes añadir un cepillado dental periódico que quizás no agrade a tu doberman, pero al que deberás acostumbrarle desde cachorro. Utiliza productos específicos para la higiene bucodental canina y su dentadura estará limpia, fuerte y saludable.

De seguir todos estos pasos estarás disminuyendo no solo la posibilidad de que tu perro sufra la preocupante enfermedad periodontal (causante de la pérdida de piezas dentales), sino también de que enferme del corazón, del hígado o del riñón, dolencias asociadas a una insuficiente higiene de la boca.

Baño y secado

Un doberman bien alimentado y cuyo pelo se cepille regularmente no ha de ser lavado con frecuencia. En cualquier caso debes esperar un mes entre baño y baño, pues si lo haces antes te expones a que su piel se reseque, como consecuencia de la reducción de los aceites naturales de su pelaje. Utiliza un champú suave específico para su tipo de pelo y enjuaga a conciencia a tu noble amigo.

Es posible que en ocasiones tu mascota desprenda mal olor estando suficientemente aseada. Entonces deberás prestar atención a otros factores como el de la alimentación de la misma, hasta dar con la razón de tan desagradable olor.

Observa también si su piel se enrojece o se seca. Un pelaje fino u opaco también ha de ser objeto de una visita al veterinario para que establezca sus casusas, pues podría estar debido a un problema de hipotiroidismo, entre otros.

En los meses más fríos, no permitas que tu doberman salga al exterior aún mojado, pues podría constiparse. Cuando le saques del baño, ayúdate de un buen secador eléctrico en el que seleccionarás una temperatura moderada. Cuando le hayas secado, utiliza un cepillo de cerdas naturales con el que conseguirás un aspecto lustroso.

Cepillar un par de veces por semana a tu doberman es la manera correcta de mantener su manto limpio y libre de pelo muerto, lo que hará que brille y muestre su mejor apariencia. Si le cepillas con una manopla con frecuencia, lograrás que precise menos baños. En la época de muda, deberás cepillarle a diario evitando así el derrame masivo de pelos.

Vacunas y tratamientos antiparasitarios

Hasta el perro más sano precisa que su dueño siga rigurosamente el calendario de vacunaciones que para él establezca el veterinario. Administrarle a tu doberman las vacunas pertinentes equivale a prevenir en su organismo el desarrollo de determinadas enfermedades infecciosas.

Estimula mediante vacunas su sistema inmunitario o defensivo frente a concretas invasiones por microorganismos, como bacterias y virus que causan las enfermedades. Una vez lo hayas ello, disminuye el peligro de que el perro se exponga al microorganismo, pues su sistema inmunitario va a estar listo para prevenir la infección o para reducir la gravedad de la enfermedad.

Pulgas, garrapatas y gusanos intestinales son igualmente algunos de los parásitos que pueden poner en grave riesgo la salud de tu mejor amigo. Evítalo colocándole las pipetas y collares antiparasitarios que encontrarás en el mercado.

Enfermedades más comunes

El doberman es una raza muy sana pero que, como cualquier otra, puede verse afectada por determinadas patologías como los problemas cutáneos que provocan hongos y parásitos o las reacciones alérgicas.

Tampoco está a salvo esta raza de sufrir enfermedades cardíacas u otras dolencias como la enfermedad de von Willebrand, el hipotiroidismo o el síndrome del “dobermann azul”, que es un problema de alopecia asociado a los doberman azulados, que ya al nacer presentan calvas en varias partes de su cuerpo, no teniendo cura pero sí pudiendo ser mejorada con el tratamiento adecuado.

Adiestramiento

Educar a un doberman resulta simple, ya que se trata de un perro muy inteligente que aprende todo aquello que quieras enseñarle, siempre que le trates con cariño y rehúses utilizar métodos violentos. No faltes al respeto a sus extraordinarias cualidades y utiliza con este insigne perro el refuerzo positivo, técnica que arrojará unos resultados asombrosos.

Eso sí, lo primero que has de hacer es establecer unas normas explícitas desde el primer día, dejándole meridianamente claro lo que puede hacer y lo que no. Del doberman va a sorprenderte mucho que, al contrario de lo que sucede con la mayoría de razas caninas que necesitan una serie de repeticiones para entender lo que se espera de ellas, esta raza cada día da más muestras de que le es suficiente con que le enseñes un concreto ejercicio una sola vez para asimilarlo correctamente.

Quizás estés pensando que esta virtud puede convertirse en un arma de doble filo, ya que a la hora de enseñarle cualquier cosa a tu perro debes hacerlo correctamente desde el principio, pues luego será muy difícil que enmiendes tu error. No le permitas subirse a tu cama desde cachorro, por ejemplo, si de mayor no vas a permitírselo.

Confía en que se trata de un perro que va a sentirse dichoso complaciéndote y haz de él un formidable aprendiz que actuará con sumo gusto, por lo que te pondrá las cosas muy fáciles en ese sentido.

Por último comentar que, por ridículo que parezca, el doberman va a estar considerado como Perro Potencialmente Peligroso en unas localidades o comunidades autónomas mientras que en otras no, por lo que habrás de estar al tanto de la normativa existente en el lugar en el que residas, al objeto de no cometer infracciones.

El pelo del Doberman

Su pelaje tiene unos aceites grasos que los protegen de todas las agresiones externas. Esto se debe a que cómo no tiene un pelaje muy grueso, necesitan una protección extra. A la hora de bañarlos, debes hacerlo con un champú que sea suave – por el mismo motivo de la grasa del pelo- .

Cepilla a tu Doberman con regularidad

Este tipo de perros no suele oler a nada, ni siquiera a perro, por lo que si tu perro comienza a oler mal, esto quiere decir que no está siendo alimentado de la forma correcta

La importancia del cepillado

Los Doberman disfrutan mucho la hora del cepillado. esto quiere decir que no tendrás problemas para hacerlo. Si notas que tu Doberman no quiere que le cepilles el pelo, entonces cambia el cepillo ya que puede que ese no le guste o le haga daño. Recuerda que debes usa un cepillo muy suave para no hacerles daño. Son perros que tienen muy poco pelo así que si lo haces con un cepillo de cerdas duras, le estarás haciendo daño y además no estarás cepillándolo correctamente .

Si tienes la posibilidad, prescinde del cepillo y usa un guante para arrastrar el pelo del perro. este tipo de cosas son perfectas para ellos y les encantará recibir unas caricias extra.

Sigue leyendo los cuidados del Doberman en nuestro siguiente post

Vacunas que necesita un perro doberman

(Foto via: eperros)

Todos los perros deben seguir un plan estricto de vacunaciones para poder garantizar una buena salud. Este es un calendario aproximado, aunque tu veterinario te dará información más detallada y adaptada a las necesidades específicas de tu perro:

  • 6ª Semana: Parvovirosis, tos de las perreras, desparasitación interna.
  • 8ª Semana: Moquillo, hepatitis, leptospirosis, desparasitación interna.
  • 10ª Semana:Parvovirosis, desparasitación interna.
  • 12ª Semana:Moquillo, hepatitis, leptospirosis, desparasitación interna.
  • 16ª Semana:Rabia, moquillo, hepatitis, desparasitación interna.
  • Recordatorios anuales: Rabia, leptospirosis. Moquillo, hepatitis, parvovirosis.

Recuerda, si no eres capaz de diferenciar a los doberman y los Rottweiler, ¡descubre nuestro artículo con todas sus diferencias!

¡Esperamos haberte ayudado con los cuidados generales de tu perro doberman! Ya sabes que estamos aquí para lo que necesites, en Wakyma encontrarás información sobre todo lo que tu amigo peludo necesita. ¡No dudes en volver a consultar nuestros artículos!

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