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Recomendaciones para viajar en coche con un gato

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Los felinos no son amigos de los viajes, pero usar feromonas, anclar su transportín en el coche y evitar los mareos son trucos que les ayudan

  • Autor: Por EVA SAN MARTÍN
  • Última actualización: 4 de agosto de 2016

La mayoría de los felinos no son amigos de los viajes, y muchos prefieren quedarse en casa, al cuidado de un amigo o profesional, durante las vacaciones. Pero, ¿cómo viajar con el gato si se ha escogido un alojamiento adaptado para él? Hay trucos que ayudan a hacerlo, no solo en periodo vacacional sino también durante una mudanza. ¿Algunas ideas? A continuación se explican en seis pasos, como gatificar el coche, colocar bien el transportín, no gritar y poner la música a volumen bajo, evitar los mareos y usar feromonas para felinos combinados con sedantes ligeros no peligrosos, a fin de que el viaje sea más tranquilo para el animal.

1. Viajar con gatos: transportín en el coche

Un viaje con gatos seguro implica elegir un buen transportín. La mayoría de los veterinarios coincide en recomendar los que son rígidos y tienen rejillas, ya que son más seguros.

Pero ¿dónde colocar el transportín en el vehículo? A ser posible, en el suelo, bien sujeto, detrás de los asientos delanteros. Pero es importante asegurarse de que el gato no recibe el chorro de aire acondicionado (ni la calefacción) directa.

¿Otra opción? En el asiento trasero del coche: el receptáculo debe estar bien anclado con el cinturón de seguridad, de modo que no se mueva en caso de frenada repentina. Y por supuesto, siempre debe estar cerrado (ojo, porque algunos se abren con facilidad, y pueden ser peligrosos en caso de frenada brusca), de manera que el felino no pueda desplazarse por el automóvil.

2. Gatos y coches, ¿pueden ser amigos?

Viajar con gatos en coche antes de las vacaciones les ayuda a tranquilizarse

Los viajes del gato en coche son menos estresantes si el animal se acostumbra al vehículo antes de las vacaciones. "Un buen consejo para viajar con felinos en coche es introducir un premio comestible en el transportín y hacer pequeños recorridos con el animal dentro durante las semanas anteriores al viaje", concluye un extenso estudio sobre comportamiento de los gatos elaborado por la Universidad de Ohio (EE.UU).

3. Hablar suave y música baja

Los viajes con felinos en automóvil deben ser tranquilos. El volumen del equipo de música debe estar bajo y las ventanas del vehículo subidas hasta arriba, para evitar que los ruidos de la carretera puedan atemorizarle aún más.

El gato maullará al inicio del viaje e, incluso, durante todo el trayecto. Por eso, es recomendable hablarle en un tono tranquilo para calmarle y no sacarle del transportín, ya que puede resultar peligroso para él y para el resto de viajeros.

¿Cuál es la mejor forma de ventilar el coche cuando viaja un felino? Con el aire acondicionado o los climatizadores, pues no son ruidosos y mantienen el vehículo a una temperatura adecuada para todos los ocupantes, incluido el animal.

4. Paradas sin salir del coche

Los viajes largos con un gato, cuando superan las dos horas de desplazamiento, obligan a realizar paradas. Estos recesos son un buen momento para que el animal trate de hacer sus necesidades, si es que quiere. Y un arenero cubierto será un buen aliado. "En los viajes largos, hay que realizar paradas para que el felino beba agua y tenga posibilidad de utilizar su arenero, aunque no siempre lo use", explica la Asociación Internacional de Cuidado de los Gatos.

Pero es muy importante que el felino no salga del coche, aunque insista. Ni con correa ni arnés. Un gato con estrés es impredecible, y es fácil que se zafe del arnés. Sacar al animal del vehículo implica peligros, entre otros, que se pierda.

¡Pero ojo! Nunca hay que dejarle solo en el automóvil, menos aún en verano. No se debe subestimar lo rápido que sube la temperatura en el interior de un vehículo, ya que los felinos también sufren golpes de calor, que pueden ser mortales para estos animales.

5. Sedantes y feromonas

Si el gato se marea en el viaje hay que darle de comer tres horas antes y utilizar sedantes o feromonas

Antes de comenzar el trayecto no está de más visitar al veterinario, porque puede prescribir un sedante ligero para felinos (algunos vienen en forma de cómodas pipetas), que contribuirá a que viaje más calmado.

"Además, antes de viajar con gatos, conviene vaporizar el vehículo media hora antes con feromonas sintéticas para felinos", añaden los expertos. Estas hormonas lograrán que el gato viaje más tranquilo en el vehículo. Pueden adquirirse en casi cualquier centro veterinario.

6. ¿Cómo evitar los mareos del gato?

Algunos felinos se marean durante los viajes en coche, incluso como consecuencia del estrés. En estos casos, les ayuda que se les coloque el transportín en el suelo -cuidando que la zona esté ventilada y lejos del conducto de la calefacción, si el viaje es durante el invierno-, entre los asientos delanteros y traseros. De este modo no podrán ver por la ventana y se reducirá su mareo.

De todas formas, los gatos viajeros deben alimentarse del modo habitual, ya que cualquier cambio en su dieta puede incrementar su sensación de malestar y mareo. Pero es importante "dar la comida al felino al menos tres horas antes del viaje", añade el Grupo de Medicina Felina.

¿Ha viajado usted alguna vez con su gato en coche y quiere compartir su experiencia y consejos? Puede hacerlo en la sección de comentarios. ¡Gracias!

Acostumbrar a tu gato desde cachorro

Este es un consejo que se puede aplicar a casi todos los animales aunque sabemos que en algunos casos es imposible, ya que han sido adoptados siendo adultos. Aún así no te rindas, la educación de una mascota puede ser más complicada en esta etapa, pero necesaria igualmente.

Los gatos no soportan nada nada bien los cambios, para ellos, trasladarse en un pequeño habitáculo que se mueve y del que no tienen control alguno les produce estrés extremo. De todas formas, si tu gato es aún un bebé puedes utilizar algunos trucos para acostumbrarlo, ya que su manejo es más sencillo.

Sigue estos pasos:

  1. Introduce a tu cachorro en el transportín, intenta que este sea cómodo.
  2. Súbelo al coche y conduce apenas 5 minutos sin llegar a ningún sitio en particular.
  3. Antes de dejarle salir prémiale con golosinas.
  4. Repite este proceso algunas veces intentando que el viaje sea relajado y tranquilo, de esta forma evitarás que relacione el transporte en coche con la visita al veterinario.

Consejos para viajar en coche con gatos

Intentar acostumbrarlos desde cachorros es una buena idea, pero tanto si no tienes esa posibilidad como si la tarea no te está resultado sencilla, seguir estas indicaciones te ayudará:

    Evita darle com >

Casos graves

Puede que el viaje con tu gato sea una auténtica pesadilla porque se marea y sufre. El mejor consejo que podemos darte es que acudas a tu veterinario, ya que él puede recetarte algún medicamento que le ayudará a estar más tranquilo.

No fuerces a tu gato a una situación extremadamente incómoda, busca ayuda de los profesionales y educadores quienes te aconsejarán una solución para estos casos graves.

Si deseas leer más artículos parecidos a Recomendaciones para viajar en coche con un gato, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación básica.

1. El gato siempre en el transportín

Aunque este detalle debería cumplirse de forma general, sigue habiendo gente que lleva a sus mascotas sueltas por el coche. Que un gato campe a sus anchas por el habitáculo, aparte de que está prohibido, puede resultar peligroso, ya no solo por los frenazos repentinos, sino por cualquier reacción inesperada que pueda tener el gato y nos ponga en peligro al volante. Por ello, hay que usar siempre un transportín.

La mayoría de los veterinarios coincide en recomendar transportines rígidos y con rejillas, ya que son más seguros. En cuanto a la colocación de los mismos, lo mejor es colocar el transportín del gato encima de un asiento, sujeto con el cinturón de seguridad, o sino en el suelo entre los asientos delanteros y traseros, de forma que la caja quede bien sujeta, pero que el animal pueda respirar sin dificultad, alejado de los chorros del aire acondicionado.

2. Haz que sienta que está en un sitio familiar

Los principales problemas que suelen presentar los gatos en un coche se deben generalmente a la falta de familiaridad con el vehículo. Pasar muchas horas en un sitio nuevo, sin poder realizar su rutina diaria, puede producir estrés y ansiedad en los gatos.

Por eso, lo más recomendable, es que se hagan un par de viajes previos, de duración corta, para que se empiece a familiarizar con el ambiente. Además, hay que acostumbrarle a que usen su transportín poco a poco. Una cosa que se suele hacer es dejarlo abierto en mitad del salón durante las semanas previas para que se vayan familiarizando.

La seguridad es lo primero

Casi ningún gato entra de manera voluntaria en el transportín, ya que su aspecto y olor les recuerda a la desagradable visita al veterinario o a un recorrido largo en coche. Sin embargo, los mininos deben ir seguros al viajar, y esto solo es posible con un transportín de plástico rígido, una cueva-transportín de mimbre o un bolso de transporte homologados. Por muy tentador que resulte llevar a tu gato con el collar o el arnés atados a la correa, estos no protegen lo suficiente a tu minino de las lesiones que puede provocar un accidente. Un gato que se mueve libremente dentro de un vehículo también puede ser causa de un grave accidente, ya que puede saltar de repente sobre el reposacabezas, el regazo de su dueño o esconderse bajo los pedales. Para el transporte de los gatos solo son apropiados los transportines u otros sistemas de transporte homologados.

3. Ofrece tranquilidad

No hay peor combinación que un viaje largo, música alta y un gato a bordo. Son animales tranquilos por regla general, pero con una adaptación al entorno lenta. Por eso, conviene ponérselo fácil, evitando generar un ambiente en el que predomine el ruido.

Pon música con un volumen más bien bajo y trata de evitar los ruidos que generan las ventanillas bajadas. Es posible que el animal maulle al inicio del viaje e, incluso, durante gran parte del trayecto. Por eso, es recomendable hablarle de vez en cuando en un tono tranquilo para calmarle y no sacarle nunca del transportín.

Antes de emprender la marcha

Mantener al gato protegido en un transportín es el primer paso para tener un viaje seguro en coche. Para que le sea más fácil entrar en él, haz que le resulte atractivo. En lugar de sacar este accesorio solo cuando se tenga que acudir al temido veterinario, puedes dejarlo en el salón unos días o semanas antes. La valeriana y la menta para gatos proporcionan un aroma atrayente en el interior del transportín y relajan a los felinos. Los sprays de feromonas como los de Feliway y Felisept tienen un efecto similar. También son muy útiles otros productos antiestrés como los comprimidos tipo Zylkene. Utiliza golosinas e integra el transportín en sus actividades de juego diarias, de esta manera el gato lo relacionará con algo positivo. Una vez haya desaparecido el miedo a la gran caja de olor extraño, se podrá intentar convencer al gato de que entre en ella atrayéndole con un juguete, una caña para gatos o un snack. Es esencial que no cierres la puerta y te asegures de que el gato no se sienta agobiado en ningún momento por falta de espacio. Tu minino debe poder abandonar el transportín cuando lo desee.

4. Para cada dos horas

Normalmente en los viajes largos se deben hacer paradas para poder descansar y estirar las piernas. Algunos conductores se saltan estas normas, algo que no es muy aconsejable y más si llevamos a bordo un gato, ya que es necesario que pare para que pueda beber agua y utilizar su arenero.

Eso sí, es muy importante que el felino no salga del coche, por lo que le pueda suceder. Tampoco conviene dejarlo solo en el coche, ya que pueden sufrir un cambio brusco de temperatura, ya que son muy sensibles a estos cambios.

Durante el viaje

Lógicamente esto no se aplica en el día del viaje en cuestión. Antes de iniciar la marcha, asegúrate de colocar a tu felino en su transportín y cerrar la puerta para que no pueda salir. Colocar una toalla vieja en su interior puede hacer la estancia mucho más cómoda para el minino y absorber los posibles percances, ya que no solo los gatos nerviosos vacían de forma involuntaria su vejiga. Además, los viajes en coche pueden provocar mareos y vómitos. En el vehículo, el transportín irá fijado con el cinturón en el propio asiento. Esta es la única forma de asegurarte de que no caiga por los frenazos o acelerones y se haga daño el gato. Por supuesto, también quieres evitar tener que quitar las manos del volante para sujetar el transportín.

Con el fin de proporcionar a tu gato un viaje en coche agradable, podrías ventilar el vehículo antes de iniciar la marcha. Una vez que haya arrancado el coche, las ventanillas tienen que permanecer cerradas, siempre que la temperatura del interior del vehículo lo permita. La mayoría de los gatos son susceptibles a las corrientes de aire. Asimismo, el oído de nuestros felinos también es muy sensible, de manera que lo ideal sería apagar la radio y el equipo de música estéreo. En situaciones desconocidas te conviertes en la persona de referencia para el minino. Háblale de manera calmada, de este modo no solo relajarás a tu gato, sino también a ti mismo como dueño.

Dependiendo de la duración del trayecto, debes proporcionar alimento y agua a tu minino. Puede que también necesites cambiar en alguna ocasión su superficie de descanso. Para que tu gato no pueda escaparse, no se deben abrir las puertas del vehículo y las del transportín al mismo tiempo. Trata de llevar a tu gato dentro del transportín ya sea durante un viaje de pocos minutos o de horas, de esta manera garantizarás que se sienta más seguro que en el interior desconocido del coche.

¡Ya hemos llegado!

Por fin ha terminado. Después de finalizar el trayecto, puede que el gato se sienta un poco mareado. Tal vez incluso haya vomitado y, aunque este no sea el caso, es probable que lo primero que quiera sea asearse con tranquilidad. Dale el tiempo que necesite para volver a recuperar por completo la seguridad. Lo ideal sería que dejases el transportín algunos días a su alcance y repetir los ejercicios realizados antes de emprender el viaje.

6. Comida tres horas antes de la salida

Otro de los aspectos que hay que tener en cuenta, es que en la medida de lo posible, no hay que alterar el horario de las comidas de nuestra mascota. Por eso, trata que las paradas coincidan con su horario alimenticio habitual. Además, aliméntalo tres horas antes de que comience el viaje para reducir su sensación de malestar y mareo.

1. Prepara el trasportín

Antes de nada, busca un trasportín lo más grande que puedas: como mínimo el gato tendrá que poder moverse y dar la vuelta en su interior. Existen muchas medidas pero no te pases, calcula también las dimensiones de tu coche. Cuanto más grande sea, más posibilidades tendrá nuestro amigo de estar en las mejores condiciones. Un par de días antes de coger el coche mete juguetes suyos, una de sus mantas o algún snack dentro del trasportín y deja que interactúe con él, ya verás que de este modo se irá acostumbrando y el día del viaje todo le resultará más familiar. Si además lo rocías con feromonas felinas de familiarización, será más fácil que el gato acepte el trasportín.

4. En el coche asegura su trasportín

Bien, pues ya estamos en el coche y acabas de asegurarte que el trasportín está en un lugar bien ventilado y no se mueve en caso de frenadas bruscas, por ejemplo lo has colocado en el suelo de uno de los asientos traseros o encima de un asiento con el cinturón de seguridad puesto.

Piensa que tu animal ha cambiado su placentera casa y su esplendido sol por un ruidoso coche y un trasportín. No entiende nada, y eso seguramente le provocará un gran interés por maullar como un verdadero cantante. Canta con él, dile cosas que le gustan y hazle saber que estás ahí y sobre todo no desesperes, que él reconozca tu voz será imprescindible en estos momentos. Si viajas acompañado, procura que todo el mundo juegue en el mismo terreno de juego.

Al cabo de un rato, el gato se acostumbrará al coche y lo que antes parecía ruidoso ahora es un ronroneo que produce un magnifico sueño.

5. Realiza paradas sin salir del coche

Te lo estás pasando bien pero ¡cuidado!, no conduzcas más de dos horas seguidas: las paradas sirven para darle de beber, sacarlo del trasportín y dejar que estire las patas dentro del coche, acariciarlo y dejarle a disposición la bandeja para las deposiciones si no cabe en su trasportín. Si está acostumbrado a salir a pasear y disfruta de los paseos, puedes aprovechar la parada para ponerle su arnés, dar una vuelta, y de paso, hacer una foto del momento.

Durante la parada, si hace calor, no dejes al gato encerrado en el coche, ni siquiera en la sombra: la temperatura elevada puede provocar un peligroso golpe de calor.

Video: 12 Consejos para Viajar en Auto con tu Gato (Octubre 2021).

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