Animales

Por qué mi perro tiene arcadas?

Pin
Send
Share
Send
Send


No es raro estar tranquilos sentados en el sofá y que de repente nuestro perro tenga arcadas. Nos preocupamos porque pensamos que no puede respirar, que quiere vomitar y podría ser algo más grave. En este artículo vamos hablarte de cómo diferenciarlas, por qué los canes las tienen, y qué hacer para ayudar a tu animal.

Las arcadas son causadas por un movimiento de contracción del abdomen. Cuando esto sucede, el estómago se pone a trabajar para echar fuera el contenido que el animal está rechazando a través del vómito.

¿Por qué los perros tienen arcadas?

Las arcadas son el intento de vomitar, pero esto no siempre sucede. Puede haber vómitos sin ellas. También arcadas sin vómitos. Los motivos por los que tu mascota puede tenerlas son:

  1. Puede ser que ya haya vomitado y su estómago ya esté vacío. No obstante, algunos mínimos restos le hacen tener esta molestia.
  2. Quizá está sufriendo una dilatación del estómago.

Cuando las arcadas vienen acompañadas de vómitos pueden ser más graves. A veces pueden ser señal de algún daño interno que debemos atender.

Cómo saber si son arcadas o tos

Las arcadas y la tos son muy parecidas, y para ayudar a tu perro hay que saber diferenciarlas. A veces la espuma expulsada por la boca del can es fruto del esfuerzo hecho por la tos, y no vómitos como muchas veces se ha pensado.

Una de las maneras más fáciles de diferenciar unas de otras es a través de los sonidos. La tos emite un sonido ronco y seco. Mientras, las arcadas emiten un sonido que sale de la garganta y que es más salivoso.

También es importante saber diferenciar las arcadas de la regurgitación. Aunque en las dos se intenta expulsar algo del estómago, en la regurgitación se hace sin arcadas y sin movimientos bruscos abdominales.

Qué hacer si tu perro tiene arcadas

Una vez que sabemos las causas y cómo diferenciarlas de otras molestias, toca ponernos manos a la obra y ayudar a nuestra mascota. Como hemos dicho, las que vienen acompañadas de vómitos son las más peligrosas, por lo que nos centraremos en ellas.

Autor: Christine und David Schmitt

Estos son los pasos a seguir:

  • Intenta descubrir por qué le sucede. Quizá solo le sucede cuando le has dado de comer algo que no es su alimento. Si ves que le pasa a menudo, quizá su alimento tiene algo que le sienta mal. Si le sucede cuando viene de la calle, a lo mejor es porque ha comido algo del suelo. En definitiva, observa a tu mascota.
  • Previene los vómitos. Si le pasa a menudo, bajo prescripción médica, podrías darle un medicamento preventivo al perro para que el tiempo entre uno y otro se alargue.
  • Repón sus líquidos. Cuando se vomita mucho, solemos deshidratarnos y tu perro no es menos. Por ello, es vital que le des mucha agua y sales minerales que le ayuden a reponer todo el líquido perdido.
  • Si vomita más de una vez en el mismo día, acude al veterinario cuanto antes.

Si crees que la causa de las arcadas es haberse tragado algún objeto, con muchas más razón debes acudir a un especialista. En ocasiones es necesario emprender acciones que tú no podrías hacer en casa.

Estate especialmente atento, ya que si lo que le sucede a tu perro es una dilatación-torsión del estómago, esto podría producirle la muerte. No des por sentado que las arcadas no tienen importancia. Todo lo que sucede en nuestro cuerpo, y en este caso en el de tu mascota, que se salga de lo común, es porque algo no va bien, y tú eres el responsable de ayudarle a descubrir qué.

Las arcadas en los perros

Es habitual que un perro tenga arcadas como precedentes del vómito, lo que nos puede indicar, si el episodio se repite o constatamos otra sintomatología, que está padeciendo algún trastorno digestivo que deberemos consultar con nuestro veterinario.

Muchas veces un perro que ha vomitado en varias ocasiones presenta arcadas sin vómito cuando ya no tiene ningún contenido que eliminar en su estómago. Pero, a veces, estas nos indican otro tipo de problemática. En los siguientes apartados explicaremos las causas más probables de por qué nuestro perro tiene arcadas.

La presencia de cuerpos extraños

Una causa que nos puede explicar por qué un perro tiene arcadas es que se haya tragado un cuerpo extraño y este se encuentre alojado en la boca, en la garganta o en el esófago. Hablamos de objetos como fragmentos de huesos, astillas, espinas, hilos, agujas, anzuelos, espigas, pelotas y otros juguetes, cuerdas, etc.

Si estos cuerpos presentan bordes cortantes o afilados pueden complicar el cuadro produciendo perforaciones. Si nuestro perro comienza a presentar hipersalivación, náuseas, arcadas, se frota la boca con las patas o contra objetos, la mantiene abierta, regurgita o parece nervioso, podemos pensar en la presencia de algún cuerpo extraño. De encontrarse este en la boca, a veces queda enganchado en la lengua y es posible localizarlo cuando la levantamos. Si lo vemos muy claro podemos intentar extraerlo.

En cualquier otro caso tendrá que ser nuestro veterinario quien lo haga y es probable que se necesite anestesia. Nunca debemos tirar de un hilo si puede llevar una aguja enhebrada. Si el cuerpo extraño permanece durante horas en el interior de nuestro perro nuestro veterinario nos prescribirá el uso de antibióticos en el perro para prevenir infecciones. Los objetos que llegan al esófago pueden detectarse en una radiografía y extraerse mediante endoscopio o cirugía abdominal. Por último, hay que saber que si el cuerpo se encuentra instalado en la laringe el perro presentará tos, ahogo y problemas respiratorios.

Faringitis y bronquitis crónica

Padecer alguna de estas afecciones también podría explicar por qué nuestro perro tiene arcadas. La faringitis en los perros es la inflamación de la faringe, como su nombre indica, y puede tener distintas causas. Cursa, además con arcadas, fiebre, tos, dolor al tragar y pérdida de apetito. Si nos fijamos en la garganta la veremos enrojecida e incluso podremos apreciar pus. Deberemos trasladar a nuestro perro al veterinario para que identifique la causa de la inflamación y administre antibiótico. Puede ser necesario utilizar también fármacos para el dolor.

La bronquitis en los perros, especialmente cuando nos referimos a la bronquitis crónica, por su parte, es una enfermedad caracterizada por la presencia de tos que no remite en el tiempo. Afecta más a perros de mediana edad y consiste en una inflamación de los bronquios y los bronquiolos. Los bronquios son los conductos en los que se divide la tráquea al entrar en los pulmones y, a su vez, se dividen en bronquiolos. En este caso, la tos que provoca esta inflamación se manifiesta en accesos, generalmente desencadenados tras ejercicio o excitación, que acaban en arcadas e incluso expectoración, lo que puede confundir a los cuidadores que pensarán que su perro tiene arcadas y vomita espuma blanca o saliva que, en realidad, es la expectoración.

Así, es habitual que el cuidador refiera que el perro tiene arcadas y tos como síntomas principales de la bronquitis crónica. Se requiere tratamiento veterinario para evitar daños mayores e irreversibles y este va a consistir en una combinación de fármacos y una serie de medidas orientadas a evitar que se desencadenen los accesos de tos.

La traqueobronquitis

Le dedicamos, por su frecuencia, apartado separado a otra enfermedad que nos puede explicar por qué nuestro perro tiene arcadas: la traqueobronquitis, más conocida como la tos de las perreras, pues, como es muy contagiosa, se extiende rápidamente en colectividades de perros, como las mencionadas perreras, las protectoras o las residencias caninas.

Se transmite a través de la tos y los estornudos que produce pero, también, puede contagiarse por accesorios o ropa. Con tos de las perreras podremos ver que nuestro perro tiene arcadas y mocos, además de la característica tos. De hecho, esta va a ser el principal síntoma y, tal y como sucedía con la bronquitis crónica, sus fuertes accesos son los que van a concluir en arcadas. Por este mismo mecanismo puede aparecer expectoración.

En algunas ocasiones, señalando los casos más leves, podría presentarse fiebre, pérdida de apetito y letargo. En los casos más graves habrá secreción nasal y ocular mucopurulenta, estornudos, respiración alterada y puede incluso llegar a producirse neumonía.

La mayoría de los perros, en cambio, mantienen el ánimo y el apetito habitual, no tienen fiebre y el único síntoma de la enfermedad es la tos. Requiere tratamiento veterinario aunque, como siempre, lo mejor es la prevención. Si nuestro perro está en contacto con muchos otros, como puede ser en un parque concurrido, o lo vamos a dejar en una residencia canina, es recomendable que sigamos adecuadamente el calendario de vacunación canino. Y en el caso que el animal se encuentre enfermo, debe mantenerse aislado.

La torsión/dilatación de estómago

Esta es quizás la causa más urgente, por el riesgo de muerte que supone, que puede explicar por qué un perro tiene arcadas. La detección precoz puede salvarle la vida. La torsión/dilatación de estómago engloba dos procesos, que son los siguientes:

  • Dilatación gástrica: en este proceso el estómago se distiende debido a gas y líquido.
  • Torsión gástrica: en esta fase, el estómago distendido rota sobre su eje longitudinal, lo que impide su vaciado. El contenido del estómago comienza a fermentar, con lo que la distensión aumenta. La circulación sanguínea de la zona también se ve afectada y puede producirse necrosis de la pared del estómago y perforación, lo que causará un cuadro de shock y muerte.

Aunque esta afección puede presentarse en cualquier perro, los de razas grandes, por su conformación anatómica, tienen mayor propensión. La ingesta rápida de comida o agua abundante, así como el ejercicio vigoroso antes o después de la comida pueden provocarla.

La sintomatología engloba nerviosismo, inquietud, hipersalivación, arcadas y náuseas, además de distensión abdominal. El perro puede tener dolor si le tocamos el vientre y adopta posturas anómalas. Debemos procurarle asistencia veterinaria urgente. Una radiografía puede darnos la información para diferenciar si estamos ante una dilatación o también se ha producido la torsión. En este último caso será necesaria la cirugía.

La cinetosis, o mareo producido por el movimiento, es otro motivo que explica por qué un perro puede tener arcadas. Este trastorno es relativamente común y podemos verlo cuando viajamos con nuestro perro en el coche, por ejemplo. Observaremos inquietud, nerviosismo, hipersalivación, náuseas, arcadas e incluso vómitos.

Debemos consultarlo con nuestro veterinario ya que puede corregirse y, también, administrar medicación para evitar el mareo. Mientras, si tenemos que llevar a nuestro perro en coche podemos retirarle agua y comida unas horas antes de emprender el viaje. La cinetosis es bastante común en cachorros y suele desaparecer con la edad.

Otras causas de arcadas en perros

Por último, podemos observar que nuestro perro tiene arcadas si come pasto o cualquier hierba. No están claras las causas por las que el perro ingiere hierba, lo que sí se sabe es que esta actúa como irritante en el estómago, explicando, así, por qué el perro tiene arcadas y llega a vomitar. Si vemos que este comportamiento se produce con frecuencia debemos consultarlo con nuestro veterinario.

Por otra parte, ingerir hierbas o tierra puede hacer que nuestro perro se infeste con huevos de nematodos, que son de las lombrices más frecuentes que se pueden encontrar en perros. Son como "espaguetis" y a veces pueden encontrarse en el vómito o las heces del perro infestado. En los cachorros más pequeños, larvas de estos parásitos acaban en los pulmones, pudiendo originar accesos de tos, náuseas y arcadas. Será nuestro veterinario quien nos recomiende el calendario de desparasitación más adecuado.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Por qué mi perro tiene arcadas?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Otros problemas de salud.

¿Cómo distingo si mi perro tiene arcadas o tos?

En el caso de los perros, las arcadas son confundidas con mucha frecuencia con la tos cuando se eliminan grandes flemas que parecen un vómito con espuma, o al provocarse el vómito en ataques de tos fuertes.

Para distinguir las arcadas de la tos podemos fijarnos en el sonido que hace el perro. En el caso de las arcadas suena como "glup" (un sonido gutural), mientras que en la tos hay un sonido ronco que recuerda "chagh".

Las arcadas también suponen la diferencia entre el vómito y la regurgitación. En ambas se expulsa el alimento del estómago, pero en la regurgitación no hay arcada, sencillamente el alimento se expulsa sin estos movimientos violentos del abdomen.

En problemas digestivos crónicos, el primer paso es distinguir si hay vómito o regurgitación para poder llegar a un diagnóstico.

¿Por qué mi perro tiene arcadas?

Si tu perro tiene arcadas (que no tos) pero no expulsa nada, puede haber dos causas:

  1. Ya ha vomitado el contenido digestivo y su estómago está completamente vacío (cuando están en ayunas pueden expulsar bilis amarillo-verdosas).
  2. En perros de raza grande o gigante y sabuesos o bloodhounds puede tratarse de una dilatación-torsión de estómago.

Siempre que hay vómitos se debe:

  • Intentar diagnosticar la causa
  • Prevenir el vómito con medicación apropiada (con recomendación veterinaria)
  • Tratar la causa primaria
  • Reponer los líquidos y minerales que se han perdido, con agua o sueros.
  • Si el perro presenta más de un vómito aislado se debe acudir al veterinario en las 24h siguientes.

Si se sospecha de una intoxicación o que el perro haya comido algún objeto (peluches, camas, cuerdas, hilos, piedras. ) es mejor acudir cuanto antes a la clínica. Los objetos se pueden extraer del estómago mediante endoscopia, pero en intestino aumenta el riesgo y suele ser necesaria la cirugía.

En cuanto a la dilatación-torsión de estómago, es una condición mortal para el perro. Es urgente acudir al veterinario para operarlo cuanto antes.

Este problema se puede diagnosticar mediante una radiografía, aunque se puede tener una fuerte sospecha porque el perro se hincha, especialmente en su lado izquierdo y al golpearlo (con un par de dedos) suena a hueco.

La dilatación-torsión de estómago es un problema de causa desconocida que se asocia a una debilidad en los ligamentos que sujetan al estómago en su sitio. Se produce generalmente después de comer, especialmente con mucha cantidad de alimento y muy frecuentemente huesos y cuando el perro está agitado o nervioso.

En el caso de la dilatación, se trata de un problema en el vaciado del estómago. En el caso de la torsión hablamos de un giro del estómagoque deja el alimento encerrado sin poder avanzar ni retroceder, al retorcerse la entrada y la salida.

La torsión es más peligrosa que la dilatación y suele arrastrar al bazo y cortarle la circulación. Es frecuente que en la cirugía sea necesario quitarlo porque ha comenzado a necrosarse (el tejido se muere).

En la cirugía, a parte de valorar si se necesita quitar el bazo, se recoloca el estómago y se sujeta a la pared abdominal en su posición normal. Esto se llama gastropexia.

En perros de raza gigante que están muy predispuestos se puede programar una gastropexia preventiva. Esto es especialmente recomendable en perras durante la castración, ya que se aprovecha la misma cirugía y solo hay que hacer una incisión más grande.

En resumen, si tu perro tiene arcadas, es importante distinguir si están acompañadas de vómito o no, y explicar al veterinario todo lo que observemos. Si tu perro vomita en más de una ocasión, o si sospechas que se puede haber comido algo que no debe, debes acudir a la clínica de inmediato. En algunos casos, cogerlo a tiempo es clave para su recuperación.

Mi perro hace como si quisiera vomitar

Por lo primero por lo que has de preocuparte, si tu perro quiere vomitar pero no puede, es que esté sufriendo una torsión gástrica. Esta enfermedad requiere de tu intervención inmediata, pues puede provocar la muerte de tu compañero en pocos días. Podemos estar hablando de una torsión gástrica cuando se ha atiborrado de comer, luego ha hecho ejercicio severo y, al parar, ni come, ni bebe y parece que solo quiere vomitar sin éxito.

Lo que le ha ocurrido es que su estómago se ha dilatado y luego se ha retorcido sobre sí mismo. Esto lo causa una ingesta masiva de oxígeno por comer deprisa seguido de una actividad explosiva. El problema es que no podrá tragar ni vomitar y eso acabará matándolo si no haces nada para remediarlo.

La torsión gástrica se manifiesta por estos síntomas y por un estómago de tacto duro. De todas formas, siempre que lo veas raro tras esta cadena de acontecimientos, llévalo rápidamente al veterinario. Para prevenir que esto le ocurra tienes que acostumbrarlo a comer poco a poco y a respetar los descansos tras cada comida.

Mi perro quiere vomitar pero no sale nada

Además de por culpa de la torsión gástrica, es posible que tu perro no esté intentando vomitar realmente, sino intentando mover los músculos de su garganta para escupir algo que tiene atorado en ella. Has de tener una rápida reacción ante esto y saber cómo realizar la maniobra Heimlich a tu perrete.

Si es un perrito de raza pequeña, tómalo en el aire por las patas traseras y agítalo con suavidad, eso le ayudará. Si no puedes hacerlo, rodea su cintura con sus brazos y empuja hacia adelante. En último recurso, dale golpes secos en la espalda para ayudarle a escupir. Recurre a estos métodos si tu perrete está tranquilo, si no, no pierdas tiempo y visita a tu veterinario para que se lo extraiga.

Para prevenir que esto le ocurra tienes que tener mucho cuidado con lo que se lleva a la boca. Para que aprenda, sé firme cuando quiere comer algo de la calle, dile que no de manera seca y cortante y prémialo con algo rico en su lugar o con una caricia. Así, poco a poco, comprenderá que no te hace feliz que lo haga y cesará en su empeño.

Mi perro tiene arcadas pero no vomita

Hay perros que heredan tendencias coprofágicas por culpa de ver cómo sus mamás se comen las cacas de su entorno para limpiar sus cunas, por eso has de tener paciencia y corregir este comportamiento poco a poco. Sabemos que decirlo es más fácil que hacerlo, por eso te invitamos a que te pongas en contacto con nuestros etólogos para enseñarte a corregir esta actitud.

En caso de que no se trate de torsión gástrica y de que no tenga algo atascado, puede ser que lo que tenga sea una irritación en su garganta. Tu perro se pensará que carraspeando se le aliviará el dolor, pero solo acabará empeorando. También puede tener alguna heridita en su estómago por haber comido algo que no debería que le hace tener arcadas.

Para quedarte más tranquilo, ponte en contacto con nuestros veterinarios online. Estaremos encantados de darte consejos para que tu perro deje de tener ese comportamiento, valorando, por lo que nos cuentas, qué le puede estar ocurriendo.

Cuando lleves a tu perrito al veterinario, en primer lugar descartará una posible torsión gástrica. Tras ello comprobará que no tiene nada en su tráquea ni ninguna irritación. Lo examinará y valorará si estas arcadas pueden deberse a otro tipo de enfermedad, tanto estomacal como con otro foco. Haznos todas tus preguntas sin compromiso, pero temiendo que sea la torsión, te recomendamos que visites a tu veterinario con urgencia para que realice la posible intervención.

¿Te has quedado con dudas? Pregunta a nuestros veterinarios:

Pin
Send
Share
Send
Send