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Primeros auxilios en el perro: cómo actuar en diez casos de emergencia

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A veces, los accidentes son inevitables, por más cuidado que pongamos. Y seamos sinceros, no podemos vigilar a nuestras mascotas durante las 24 horas del día. Por eso, aunque esperamos que no ocurra, cabe la posibilidad de que tu mascota sufra algún daño accidental. ¡Aprende a socorrerle en cada caso con estos primeros auxilios para mascotas! Te hablamos de los accidentes más cotidianos que podrían suceder.

Intoxicación

Es muy importante que llames a urgencias veterinarias en cuanto seas consciente del envenenamiento, porque en función del producto que lo haya causado habrá que actuar de forma distinta. En algunos casos, será recomendable inducir el vómito, pero en otros no. En algunas circunstancias, el carbón activado ayuda mucho para neutralizar los productos tóxicos en el organismo.

Comprobar la respiración

Para comprobar si el perro respira, se puede observar si su pecho sube y baja. Si es necesario tomar el pulso se puede hacer al palpar la parte interna de las patas traseras. Conozcamos varias de las situaciones de emergencia que se pueden producir con el perro:

  • Heridas . Antes de vendarlas hay que lavarlas con agua oxigenada, o con agua y jabón.
  • Quemaduras . Si no se dispone de pomada específica, no hay que vendar la zona afectada, porque sería contraproducente.
  • Si el perro muerde un cable eléctrico , hay que cortar la electricidad y tapar al perro con una manta.
  • Hemorragias . El torniquete se puede hacer con una cuerda. Hay que aplicar bastante presión cerca de la herida. Si no es imprescindible y no se sabe hacer, es mejor dejarlo en manos del veterinario.
  • Convulsiones . No hay que sujetar al perro, pero hay que evitar que se muerda la lengua. Se puede introducir en la boca un pañuelo o un trapo, no demasiado grande. Los ataques convulsivos en los perros son bastante frecuentes. Si el animal sufre un ataque epiléptico, hay que retirar todos los objetos con los que se pueda golpear y cubrirle con una manta. No se le debe tocar mientras se encuentre en ese estado, porque es posible que no le reconozca y que resulte agresivo. Tras el ataque epiléptico, es recomendable dejarle en un lugar tranquilo y a oscuras para que se recupere.
  • Si su perro presenta síntomas de asfixia tras caer al agua, es recomendable levantarlo por las extremidades posteriores para que salga todo el líquido de sus pulmones. Si no respira, se puede intentar reanimarle aplicando presión a ambos lados del tórax. En el caso de que esto resultara insuficiente, se puede cerrar bien la boca del animal y soplar a través de la otra mano cerrada, como si se tratara de un tubo, sobre los orificios de la nariz.
  • Cuando el perro sufre un golpe de calor porque ha permanecido mucho tiempo al sol o en el interior de un coche, hay que actuar con rapidez, y asegurarse de que respira aire fresco, darle de beber (si está consciente), y bajarle la temperatura con baños de agua fría. Es recomendable vigilar que la temperatura rectal no descienda más de los 38 grados centígrados, y acudir cuanto antes al veterinario.
  • En caso de atropello , hay que fijarse en si tiene las vías respiratorias despejadas. Si hay dudas al respecto, se le puede estirar con suavidad la lengua hacia adelante y eliminar cualquier materia que pudiera impedir el paso del aire. Cuando advierta una hemorragia, corte la misma mediante pinzamiento o comprensión y, acto seguido, controle el pulso y la temperatura del animal. Ante una fractura, actúe con cuidado y suavidad, se deben evitar los movimientos bruscos e innecesarios.
  • En caso de encontrar espiguillas u otros cuerpos extraños en el oído del perro, no hay que intentar extraerlos. Es mejor dejarlo en manos de un veterinario, al igual que si se trata de una lesión ocular.
  • En el caso de mordedura por otro perro, se puede cortar el pelo alrededor de la herida y limpiar con mucho cuidado la zona infectada. Se puede emplear agua tibia y un desinfectante para la piel suave y después aplicarle una crema antiséptica. Si la herida es muy profunda, es mejor consultar al veterinario.

Temperatura

Lo ideal es que todo el mundo tenga un termómetro digital en casa, de uso exclusivo para perros (por aquello de que medimos la temperatura a los animales vía rectal). La temperatura normal de un perro o gato es de 38º-39º. Si su temperatura es más elevada, debemos acudir al veterinario lo antes posible.

Botiquín a mano

Es recomendable tener a mano un botiquín con los utensilios necesarios para actuar en caso de emergencia con eficacia. Así no hay que olvidar elementos como:

  • Guantes de goma estériles.
  • Tijeras.
  • Goma elástica para torniquetes.
  • Una solución antiséptica.
  • Férulas para poder entablillar.
  • Esparadrapo.
  • Termómetro clínico.
  • Pinzas.
  • Algodón, agua oxigenada, alcohol y gasas.

Lo recomendable en caso de accidentes y emergencias es acudir al veterinario para que atienda al perro, pero siempre ayuda tener ciertos conocimientos sobre primeros auxilios. Es posible que haya que seguir las instrucciones del veterinario vía telefónica para poder actuar de manera eficaz y rápida. Por lo que unos primeros conocimientos en este sentido, pueden ayudar a mantener la calma y salvar la situación.

Respiración

Si nuestro perro ha sufrido un accidente, es probable que su respiración esté alterada. (Por encima de 40 respiraciones por minuto). En este caso, debemos tranquilizar a nuestro perro, permanecer a su lado y transmitirles serenidad. No te alteres ni grites a su lado, ya que sólo conseguirás empeorar su estado. Él/ella buscará información de lo ocurrido en ti, y tú debes transmitirle en todo momento que todo está bien.

Si por el contrario no sabes si tu perro respira, debes, manteniendo la calma, acercarte a su pecho para ver si hay movimientos. Al menos debes contar 15 respiraciones por minuto. Por debajo de esos valores significa que el animal presenta bradipnea (dificultad respiratoria) y debe ser atendido inmediatamente.

Atragantamiento

Es posible que tu perro se haya tragado algún objeto, o algo esté obstruyendo sus vías respiratorias, incluso un trozo de comida.

Para ello, haremos una búsqueda dentro de su boca con nuestros dedos, de un lado al otro en busca de algún objeto.

Si nuestro perro está tosiendo le dejaremos que tosa todo el tiempo que necesite, ya que es la forma más efectiva de expulsar cuerpos extraños de nuestras vías respiratorias. Intenta no agobiarle ni alterarte, simplemente vigilar que sigue tosiendo.

Si nuestro perro ha dejado de toser y tenemos la seguridad de que tiene algo obstruyendo sus vías respiratorias y no podemos llegar con nuestros dedos, entonces es posible que tengamos que aplicar primeros auxilios para perros.

Maniobra de Heimlich en Perros

La Maniobra de Heimlich consiste en hacer saltar el objeto motivo de obstrucción hacia el exterior, a través de la boca. Antes de utilizar esta maniobra, debemos utilizar un par de técnicas menos «peligrosas».

Primero tenemos que probar suerte utilizando la gravedad a nuestro favor. En perros pequeños, lo más fácil es cogerlos de las caderas y ponerlos boca-abajo. Normalmente, en un par de ligeras sacudidas el objeto saldrá. En perros grandes, haremos la misma técnica que con los perros pequeños pero sin sostenerle en el aire ya que debido a su tamaño nos será imposible y además podremos lastimarle. Para ello, cogeremos al perro de las patas traseras mientras mantiene sus patas delanteras apoyadas en el suelo, como si fuese una carretilla.

Si la gravedad no funciona en ninguno de estos casos, podemos dar 5 palmadas interescapulares (entre los dos hombros) a nuestro perro, como se indica en la figura F del cuadro. Estas palmadas deben ser más bien golpes secos con la parte baja de la palma de nuestra mano.

Si el atragantamiento persiste, realizaremos la Maniobra de Heimlich como lo hacemos con las personas. Pegaremos nuestro pecho a su espalda lo más que podamos, e incluso mantendremos al perro de pie pegado a nosotros, y rodeando su pecho con nuestros brazos buscaremos la parte baja y central de sus costillas, en lo que también llamamos la boca del estómago. Pondremos un puño sobre sus costillas si el perro es grande, o 3/4 dedos si el perro es pequeño. Con la otra mano, haremos presiones sobre nuestro puño o dedos. Las presiones deben ser firmes y fuertes, pero con cuidado de no romper ninguna costilla a nuestro perro. Tras un par de presiones, vuelve a buscar en su boca por si el objeto ha salido. Intentaremos cogerlo si tenemos acceso. Si no, continúa con dos o tres presiones más y vuelve a revisar su boca. Una vez el objeto haya salido, comprueba que tu perro respira con normalidad. Si no es así, aplica un par de insuflaciones (verás más abajo cómo hacerlas) con mucho cuidado ya que tu perro podría morderte. Es un acto reflejo de defensa tras volver a la normalidad.

Cómo buscar el pulso a un perro

En caso de accidente grave, si ya hemos confirmado que nuestro perro no respira, debemos averiguar si el perro tiene pulso. Para ello, con el perro tumbado de lado, buscaremos en la cara interna de su pierna la arteria femoral.

RCP en perros. (Reanimación Cardiopulmonar)

ÚNICAMENTE podremos realizar una RCP a nuestro perro si éste no respira ni tiene pulso.

Lo primero que debemos hacer es tumbar a nuestro perro sobre su costado derecho, y estirar de su lengua dejándola lo más al exterior posible, hacia un lado. Con esto evitaremos un posible atragantamiento. Cerraremos su boca con nuestra mano, e incluso, por seguridad, podemos improvisar un bozal alrededor de su morro con alguna prenda o pañuelo, dejando libre su nariz y boca que es por donde le daremos respiración artificial.

En perros pequeños rodearemos con nuestra boca su nariz y boca, y en perros grandes lo haremos sólo a través de su nariz. Daremos una insuflación amplia, como si estuviésemos inflando un globo. Tenemos que notar cómo su pecho se infla notablemente. Se recomienda hacer 2 ó 3 insuflaciones y comprobar el pulso y la respiración antes de comenzar con las compresiones torácicas. Si todavía no hay signos vitales, entonces aplicaremos de 5 a 10 comprensiones según el tamaño del perro. Estas compresiones deben ser firmes y rápidas, con la parte baja de nuestra mano ayudándonos con nuestra otra mano entrelazada, y con nuestros brazos completamente rectos. Aplicaremos más o menos presión en función del peso de nuestro perro. Tras cada 5-10 compresiones torácicas volveremos a aplicar una insuflación. Debes intentar esto durante 20 minutos e ir comprobando cada uno o dos minutos su pulso y su respiración.

Sabemos que es difícil tomar la decisión de realizar estas técnicas a tu perro, sobretodo si estamos nerviosos y no tenemos conocimientos previos. Pero si no tienes un veterinario cerca y la situación es realmente grave, cualquier cosa que hagas por intentar salvarle la vida a tu mejor amigo puede marcar una gran diferencia.

Como resumen, hemos encontrado esta infografía que nos parece muy interesante y refleja muy bien qué hacer en caso de emergencia. No dudes en imprimirla y tenerla en casa.

veterinaria

Encuentra la validación de El Cazamentiras al final de la noticia.

Las mascotas pueden tener accidentes en la casa o cuando están al aire libre.

Aunque siempre se pueden tomar algunas precauciones para ayudar a prevenir estas eventualidades, es bueno estar preparados y actuar de manera oportuna para reducir los daños.

La primero reacción siempre debe ser acudir al veterinario, o llamarlo para seguir instrucciones.

Jorge Gallego Rodríguez, médico veterinario especialista en pequeñas especies animales y docente de urgencias y medicina interna de la Universidad de Antioquia, explica que entre esas urgencias perrunas que ponen en aprietos a los humanos están las heridas, los envenenamientos o la dificultad respiratoria.

Por eso –añade el experto– es necesario ser muy cuidadosos con blanqueadores o líquidos para limpiar, que pueden ser muy tóxicos. Ojo también con los insecticidas, raticidas y otros venenos.

Una cojera puede ser causada por una herida al pisar algo cortante, especialmente en la zona plantar. Tal es el caso de las espinas que se clavan entre los dedos.

En el caso de una enfermedad, añade el veterinario Gallego, se debe estar atento a cualquier cambio en su comportamiento habitual. Si se muestra triste y desanimado, o no quiere comer o tomar agua, es síntoma de que algo no anda bien.

Esta enfermedad es más común en perros de razas grandes (labradores, pastores alemanes, dóberman). Se presenta principalmente después de comer: el estómago acaba girando sobre sí mismo, obstruyendo completamente los orificios que lo conectan con el esófago y el intestino. El principal síntoma es el aumento de tamaño del estómago. Cuando eso sucede hay que llevarlo urgente al veterinario para sacar todo el aire. No darle agua ni comida.

Las heridas pueden ser causadas por un vidrio u otro objeto cortopunzante. Generalmente en los pulpejos o almohadillas, o entre los dedos de los perritos. Estos cortes generan mucha sangre.

Lo primero es revisar que el objeto ya no esté y luego hacer presión con una toalla limpia y poner hielo para ayudar a controlar la hemorragia mientras puede mirarlo al veterinario.

Lo primero que se debe hacer es hidratarlo. Si la causa es de origen alimentario, darle suero. Si la diarrea es sanguinolenta es mejor llevarlo rápidamente al veterinario porque también esta perdiendo sangre. No es bueno suspender la comida si tienen hambre porque el ayuno largo puede producir hipoglucemia. Si además hay vómito, sí se les debe suspender los alimentos. La diarrea puede ser causada por parásitos o una infección intestinal.

Cuando el perro camina con la cabeza de medio lado o agachado, se muestra inapetente o no tolera que le toquen las orejas porque empieza a llorar y manifestar incomodidad, puede haber una infección severa. Algunas veces les entra agua cuando los bañan o cuando les gusta nadar.

También hay que mirar que no haya cuerpos extraños, algunas veces quedan pedazos de algodón cuando se les limpian las orejas.

Picaduras por insectos

A algunos perros les encanta husmear, entonces es probable que los muerdan insectos o los piquen abejas y avispas. Aunque no suelen ser peligrosas, algunas pueden dar lugar a alergias caninas graves. Las picaduras causan dolor, hinchazón y enrojecimiento en el lugar donde se producen, por lo general en un área sin pelo, como la nariz o los pies. Si son abejas o avispas hay que buscar el aguijón y retirarlo y abrir la boca para ver que no haya edema en la laringe, en ese caso llevarlo al veterinario para que trate la reacción alérgica lo más pronto posible.

Hay muchas causas, pero es común que se dé por un cuerpo extraño, puede ser un juguete o un hueso. Si está seguro de que el perro se tragó algo se debe hacer la maniobra de Heimlich, en la que se hace una compresión abdominal cerca al esternón, se presiona y se genera el reflejo de expulsión para que el perro tosa. Si no lo logra, se debe explorar la boca y tratar de sacarlo con el dedo índice, como un gancho, con cuidado de no hundirlo más.

Hay muchos agentes que producen envenenamiento en los perros. En el hogar hay muchos químicos, como los que tienen cloro, o veneno para ratones. En este caso hay que actuar rápidamente y tratar de saber qué lo provocó. Los síntomas pueden ser pupilas dilatadas, convulsiones, salivación excesiva. Mientras se llega al veterinario se le puede inducir el vómito para así retardar la acción del tóxico.

Arme su botiquin

Guantes de goma estériles.
Tijeras.
Goma elástica para torniquetes.
Una solución antiséptica.
Férulas para poder entablillar.
Esparadrapo.
Termómetro clínico.
La temperatura entre 37,5 y 39,9 es normal, de ahí hacia arriba puede haber fiebre.

CECILIA MONTOYA
EL TIEMPO
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Golpes fuertes (caídas, traumatismos, atropellos…)

Es muy importante que manipules a tu mascota lo menos posible, si tiene algo roto podría empeorar. Sin embargo, con cuidado deberás llevarla un lugar seguro e inmovilizar la zona afectada, antes de correr a urgencias. En el coche, mantén las ventanillas bajadas y lleva alguien contigo que pueda vigilar a tu mascota.

Cortes, picaduras y mordeduras

En el caso de picaduras, si se trata de un animal que deja el aguijón, tendrás que extraerlo con mucho cuidado y después lavar la picadura. Aprende aquí como actuar si a tu perro le pica una abeja o una avispa.

Si se trata de un corte leve, lávalo y desinféctalo. En caso de que el sangrado sea abundante y la herida muy grave, necesita atención veterinaria urgente, ¡corre a la clínica! Haz un torniquete para frenar la hemorragia por el camino.

Si se trata de una pata, no permitas que la utilice al caminar, ¡no debe apoyarla! Necesita atención médica inmediata.

Recuerda, lo más importante es el tórax, si crees que tu perro tiene alguna fractura de costilla, no hagas nada más que ir a urgencias. Si manipulas mucho su cuerpo, su estado podría agravarse.

Cómo tomar la temperatura a un perro

La mejor manera de tomar la temperatura de un perro es por vía rectal. Encontrarás termómetros especiales para mascotas en tiendas especializadas.

Unta con aceite o vaselina la punta del termómetro para facilitar la inserción e introdúcelo unos 2 o 3 cm en el recto del animal, en función de su tamaño. Es necesario que mantengas bien quieto a tu perro para que la medición sea fiable, ¡pide ayuda para que alguien lo sujete! El termómetro deberá permanecer dentro alrededor de un minuto.

Al terminar, límpialo con alcohol.

Cómo tomar el pulso a un perro

La frecuencia cardíaca de los perros se sitúa entre 80 y 140 pulsaciones por minuto, es un rango bastante amplio, pero es que depende de factores como el tamaño del perro y su edad. Los perros pequeños tienen un ritmo cardíaco más rápido que los grandes. En el caso de los gatos, los latidos por minuto se sitúan entre 140 y 240.

Si tienes dudas sobre cuál debería ser la frecuencia cardíaca ideal de tu mascota, consulta al veterinario. Saber cuál es el pulso de tu perro es uno de los primeros pasos para proceder después a dar los primeros auxilios para mascotas que sean necesarios.

¿Cómo se toma el pulso a un perro o gato? La forma más fácil de hacerlo es acceder con la mano al corazón, por detrás del codo de la pata delantera izquierda. Cada bum-bum cuenta como un latido.

Cómo medir la frecuencia respiratoria de un animal

La respiración es uno de los signos vitales que debes conocer para estimar el estado de tu mascota. Sólo tienes que observar y contar cuántas veces se hincha y deshincha su pecho por minuto: lo normal en un perro es de 10 a 30 veces por minuto, mientras que en los gatos va de 20 a 40.

Atiende también a posibles dificultades respiratorias, como agitación, silbidos o ronquidos.

¡Ya conoces los principales primeros auxilios para mascotas! Recuerda que, de todos modos, debes contar siempre con la supervisión y consejo de tu veterinario. Los primeros auxilios son sólo eso, tratamientos de emergencia hasta que llega la atención médica profesional, nunca deben sustituirla. ¡Ten a mano el teléfono de tu veterinario y el de urgencias!

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