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Infección de útero en la perra: síntomas y prevención

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Tengo una perra una cocker tiene 12 años y no a parido nunca hace unos tres meses empezó a sangrar por la vagina y pensamos que era el celo pero desde entonces no a parado de sangrar incluso echa trozos negros. Es sangre roja y me dirá que porque no la he llevado al veterinario bien tengo en casa una situación muy grave somos 4 personas todos sin trabajo solo cobro 426 euros que le quedaron a mi marido me ayuda mi familia con la comida en fin que no puedo llevarla a ningún sitio. Ni pagar la visita y menos un tratamiento u operación pero tampoco quiero que sufra me da mucha pena verla asi. La perra esta peor le cuesta caminar y desde hace tres días que no come hoy le hemos dado jamón dulce y si se lo a comido pero esta muy débil mi consulta es si por favor me puede decir algún medicamento para cortarle el sangrado puesto que regla no es. Y si puedo darle pastillas de hierro pues al perder tanta sangre debe tener anemia.. Tengo las ferogradumet

3 Respuestas

La semana pasada entré a este sitio pues mi perrita Pixie, una poodle toy de 14 años llevaba 3 días sangrando por la vagina y leí todos los comentarios interesantes de los doctores y las personas preocupadas por lo que le pasaba a sus perritas. Al 3er. Día el sangrado aumentó, llamé al veterinario (que es un súper médico, muy humano) y mi esposo yo preocupados fuimos a la consulta. Le hicieron ultrasonido y resultó ser piómetra y dijo que había que operarla de inmediato, al día siguiente. Así fue y todo salió bien, nos enseñó fotos de lo horrible que estaba su útero, pobrecita. Le mandó tratamiento antibiótico de amoxicilina y merthiolate en las heridas durante 10 días. Al día siguiente la perrita caminaba perfecto, ya no sangró más, durmiendo y comiendo normalmente y orinando y defecando también muy normal, y de muy buen ánimo (aunque darle el antibiótico fuera algo así como una batalla campal). Hoy le quitaron los puntos y la dieron de alta. El doctor dijo que estaba muy bien y también muy bien cuidada.

Comento esto con detalles por que el día que leí los comentarios leía la angustia que tenían las personas y es que yo estaba igual, así que realmente mi intención es transmitirles tranquilidad contándoles que la mía salió bien tomando en cuenta que tiene 14 años.

hola, disculpa cada cuanto le distes la hematoxilina, mi perrita esta sangrando pensé que era su periodo pero no, esta débil, no quiere comer y me intrestece verla asi - Jaquelin Regalado

Comentario borrado por el autor - Maricarmen Varela Padilla

Muchas gracias por compartir esta experiencia, creo mi perrita esta pasando por lo mismo - ivonne pinzon

Infección en útero de la perra, una enfermedad peligrosa

La infección del útero de la perra o piómetra es una enfermedad infecciosa, que se caracteriza por la presencia de pus en el útero. Esta patología tiene su origen en trastornos hormonales que provocan que el útero de la hembra canina sea menos resistente a las infecciones.

Las bacterias penetran en el útero cuando el cuello se abre durante el celo de la perra y es entonces cuando se produce la infección. Si el cuello del útero se cierra después de la infección canina, se acumula un gran volumen de pus que provoca la piómetra (bolsa de pus).

Pero, ¿es frecuente la infección de útero en perras? Una clínica veterinaria con 5.000 clientes puede atender al mes entre dos y tres piómetras. Según Imanol Sagarzazu, veterinario, "desde que ha aumentado del número de perras esterilizadas, el número de infecciones de útero ha disminuido de manera proporcional".

Las infecciones de útero en perras -y en gatas- se producen de manera más habitual en las hembras de edad avanzada y están provocadas por alteraciones hormonales. Según Ana Cameno, veterinaria, "los tratamientos inhibidores del celo de la perra pueden provocar un desajuste hormonal que puede resultar un factor de riesgo que le desencadene infecciones de útero".

Infección uterina de la perra, señales

Los síntomas de la infección uterina de la perra aparecen entre las tres y las seis semanas posteriores al celo. Cada perra presenta síntomas distintos, pero es frecuente que la hembra se muestre decaída, tenga secreción de pus por la vagina, beba gran cantidad de agua y orine de manera muy habitual. También es frecuente la deshidratación, pérdida de apetito, fiebre y vómitos.

La piómetra es una infección grave, que puede afectar a otros órganos de la hembra y provocar problemas renales, alteraciones hepáticas, peritonitis (inflamación de la membrana que recubre la cavidad abdominal), debido a las toxinas que se liberan a la sangre por la infección uterina.

Infección de útero en la perra, ¿cómo reconocerla?

Frente a síntomas como la secreción de líquido vaginal purulento o el aumento de la sed y pérdida de apetito en la perra, es recomendable acudir al veterinario sin dilación. La piométra es una patología del aparato reproductor de la hembra cuya curación depende en gran medida de lo pronto que se diagnostique y trate.

Los veterinarios que tienen una paciente con infección uterina llevan a cabo pruebas para diagnosticar y realizar una valoración del estado general del animal. Para ello se suelen hacer: análisis de sangre de la hembra de can, para conocer el número de glóbulos rojos en la sangre de la perra enferma y el estado en que se encuentran sus riñones. Asimismo, se llevan a cabo radiografías del abdomen y ecografías del aparato genital.

Pus en el útero en la perra, prevención

La manera más eficaz de prevenir piómetras en la hembra canina es a través de la esterilización u ovariohisterectomía (extirpación de ovarios y útero). Si además esta cirugía se practica a una edad temprana, antes del segundo celo, también se previenen tumores mamarios en la perra.

Los medicamentos o tratamientos que ayudan a prevenir las infecciones de útero en las hembras son inexistentes. En cuanto a los tratamientos hormonales que evitan el celo en las perras resulta ser un factor de riesgo para la aparición de las infecciones uterinas.

La intervención quirúrgica de la hembra para extirpar los ovarios y el útero, así como el diagnóstico y tratamiento tempranos son la mejor forma de luchar contra esta enfermedad que puede poner en riesgo la vida del animal.

Infección de útero en perras: tratamiento

La infección de útero en la perra se previene con la esterilización

La práctica totalidad de los casos de piométra o infección uterina de la perra precisan de una intervención quirúrgica llamada ovariohisterectomía, que consiste en la extirpación de los ovarios y el útero canino. Hay casos en los que antes de la cirugía es necesario tratar a la perra con antibióticos para reducir la infección.

Según Cameno, "antes de operar a la perra hay que estabilizar su situación en caso de que el funcionamiento renal esté alterado y la sangre intoxicada por la infección, pero la intervención quirúrgica no puede tardar, porque la perra puede morir si no se actúa con rapidez".

La operación quirúrgica para limpiar la infección uterina de la perra puede resultar exitosa, pero hay casos en los que la perra muere horas después de la operación, advierte la veterinaria. Por ello, es fundamental tratar a la hembra cuando la enfermedad no se encuentra en un estado muy avanzado.

La utilización de tratamiento médico (sin cirugía) es posible solo en ocasiones muy especiales y concretas, y ha de ser valorado con mucha precaución por el veterinario.

Infecciones uterinas de la perra: dos claves

La piómetra puede ser de dos tipos: abierta o cerrada. En el primer caso es menos grave porque la secreción purulenta se expulsa a través de la vagina y no se acumula en el interior, con el consiguiente riesgo de provocar una infección más grave.

En el segundo caso, el pus queda atrapado en el interior del útero y forma una gran bolsa, que puede infectar la sangre de la perra y provocar alteraciones renales y hepáticas.

Una bolsa de pus uterina en la perra puede alcanzar el tamaño de un melón en una hembra de tamaño mediano o grande, como el bóxer.

El celo de las perras

La primera explicación a por qué mi perra sangra por la vulva es el celo. Las perras tienen un ciclo reproductivo que puede dividirse en cuatro fases. En una de ellas, el proestro, es en la que se produce el sangrado por la vulva, que puede prolongarse incluso un par de semanas, se acompaña de una inflamación de los genitales y, hacia el final del período, la perra atrae a los machos y se va a encontrar receptiva a la monta (estro).

El celo comienza en las perras hacia los 6-8 meses de edad, pudiendo manifestarse antes en perras de razas más pequeñas y bastante después en las razas de un tamaño más grande. Hay que saber, también, que el celo suele repetirse un par de veces al año, es decir, aproximadamente cada 6 meses, aunque en las hembras más jóvenes, hasta los dos años de edad de media, pueden aparecer irregularidades en el ciclo de forma que este se repita a intervalos mayores o menores sin que suponga ninguna patología. Generalmente estas alteraciones se solucionan en los siguientes celos sin necesidad de ninguna intervención. Por lo tanto, en una perra sana de estas características y con una sintomatología como la que referimos, es más que probable que sangre por la vulva simplemente porque se encuentra en su período de celo.

Un apunte interesante: si nuestra perra sangra por la vulva y está esterilizada también podría tratarse del celo si estuviésemos ante un caso de resto o remanente ovárico, aunque será el veterinario quien deba emitir un diagnóstico tras descartar enfermedades como las que describiremos a continuación.

Mi perra sangra sin estar en celo, ¿por qué?

Se puede explicar por qué una perra sangra por la vulva sin estar en celo si padece una infección en el útero, conocida técnicamente como piómetra. Esta tiene dos formas de manifestarse, que se conocen como piómetra de cuello abierto o piómetra de cuello cerrado. Es en el primer tipo en el que las secreciones producidas en el útero salen al exterior al encontrarse el cérvix o cuello del útero abierto. Además del sangrado por la vulva es posible que nuestra perra presente otra sintomatología como el aumento de la ingesta de agua, fiebre, dolor en el bajo vientre, etc. Requiere atención veterinaria y se recomienda la extirpación del útero, ya que suele ser una infección que se repite tras los celos sucesivos.

Mi perra está embarazada y sangra

El sangrado puede tener otra causa si nuestra perra está embarazada. Si se produce la emisión de sangre por la vulva durante la gestación puede indicar problemas tan graves como un aborto, por lo que debemos acudir sin dilación a nuestro veterinario. Al contrario, si nuestra perra se encuentra en la recta final de la gestación un sangrado ligero por la vulva, acompañado de flujo y mucosidad, puede indicar que se acerca el momento del parto. Durante su desarrollo, podemos apreciar algún ligero sangrado, que es normal mientras que no se trate de una cantidad excesiva, lo que sí será motivo de consulta veterinaria.

Mi perra sangra por la vulva después de parir

Una vez finalizado el parto, es normal que se produzca un sangrado por la vulva. Son las secreciones conocidas como loquios, que deben ir remitiendo con el paso de los días. Si se mantienen, huelen mal o la perra tiene fiebre o se encuentra abatida, debemos consultar con nuestro veterinario. Así mismo, ahora que sabes por qué tu perra preñada bota sangre, no dejes de consultar el artículo sobre "Problemas en el parto de la perra más comunes" para acudir a la clínica ante cualquier signo.

Sangrado por infección de orina

En ocasiones, la procedencia de la sangre no está en el aparato reproductivo sino en el urinario. Por qué nuestra perra sangra por sus partes podría deberse a una infección de orina. En este caso el sangrado sería de poca intensidad y podríamos observar tan solo unas gotas al inicio o al final de la micción. Nuestra perra presentará más síntomas como esfuerzo al orinar, aumento de la frecuencia en hacerlo aunque solo se eliminen unas gotas, dolor, etc. Requiere tratamiento veterinario y puede diagnosticarse analizando una muestra de orina que podemos intentar recoger nosotros mismos utilizando un vaso para ello, el cual podremos adquirir en cualquier farmacia. De no ser posible, deberá encargarse el veterinario. El tratamiento suele consistir en la administración de antibióticos. Para más información, no te pierdas nuestro artículo sobre "Síntomas, causas y tratamiento de la infección de orina en perros".

Otras causas de sangrado en perras

Por último, si las causas anteriores se han descartado, es posible que tu perra sangre por la vulva debido a alguna neoplasia (tumor) en la zona vaginal-vulvar, es decir, un bulto que crece y produce un sangrado. Este bulto a veces se hace tan grande que prolapsa y puede visibilizarse en el exterior. Se produce con más frecuencia en hembras mayores y enteras, aunque esto no quiere decir que no pueda afectar a perras más jóvenes. A veces, las neoplasias se acompañan de micción frecuente, lamidos constantes de la zona o inflamación. En estos casos, se suele recomendar la extirpación.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Por qué mi perra sangra por la vulva?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Enfermedades del sistema reproductor.

Los signos que indican la menstruación en las perras

Mantén una estrecha vigilancia sobre tu mascota, sobre todo para protegerla de una reproducción no deseada. Los machos pueden detectar el olor de la perra en celo y harán todo lo posible para encontrarla. Además, recuerda: un perro es maduro para el apareamiento a partir de los 4 meses en adelante.

Ten paciencia extra y sé gentil con tu mascota: hazle cariños y protégela.

Evita bañar a tu perra hasta que se detenga por completo el sangrado: así reduces la probabilidad de que pueda desarrollar una infección vaginal.

Controla a tu mascota de contraer brucelosis: esta enfermedad es una infección bacteriana que se transmite por vía sexual. Puede causar el aborto de las crías y la infertilidad en ambos sexos. Se combate con antibióticos, los perros, para evitar el contagio, deben ser castrados.

Por otro lado, en caso de que desees cruzar a tu perra, debes acudir a su veterinario. Él le realizará una citología vaginal o un examen de progesterona en suero para determinar si tu mascota, en ese momento, se encuentra ovulando.

Finalmente, si deseas eliminar toda posibilidad de que alguna vez tu mascota tenga una camada, pregúntale a tu veterinario cuál es el mejor método para esterilizarla. De esa manera, no tendrás que lidiar con su celo y evitarás la sobrepoblación de animales.

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