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Cómo sacar crías a mi gata

La mayoría de las personas que tienen un gato persa, simplemente lo tienen como mascota de la familia y no con la idea de reproducirlo, pero en ocasiones hay quienes se aventuran en el proceso de cría sin tener toda la información necesaria. Criar a un gato o cualquier animal de compañía nunca debe ser una decisión tomada en el fragor del momento. A diferencia de los perros, la cría de un gato hembra por lo general no es sólo dar un viaje rápido por la tarde a la casa del gato semental. Un programa de cría serio, que asegure que gatitos serán saludables y tengan buenos hogares esperando por ellos, es algo que requiere de una planificación, investigación y tiempo para desarrollarse.

Muchos gatos persas acaban en refugios o centros de rescates porque sus propietarios los adquieren de criadores que no escogen adecuadamente los nuevos hogares. Hay muchas personas amantes de los gatos que quieren tener gatitos persas, pero no todas deberían adquirir un gato como este, ya que simplemente no tienen >

El mantenimiento diario del gato persa es un gran compromiso, debido al grosor y longitud de su pelaje. En la mayoría de los casos, es mucho más de lo que el gato puede limpiar por sí mismo. Esto significa que el dueño debe ser capaz de cuidarlo, bañarlo, cepillarlo y velar por su salud sobre una base diaria. Esta no es una raza que sólo necesita peinarse una vez al día y cepillarse de vez en cuando para mantenerse sano y en buenas condiciones.

Cuando se obtiene una camada de nuevos gatitos, el criador responsable debe ser capaz de escoger bien el nuevo hogar de sus pequeños. Te has preguntado si, en caso de que los nuevos propietarios no puedan mantener al gatito por cualquier motivo, ¿estás dispuesto a tomarlo de nuevo a cualquier edad en tu casa? Los persas tienen el desafortunado honor de ser el número uno entre las razas más populares de gatos, con esto viene la sobre-reproducción y un aumento en los problemas de salud específicas de la raza. ¿Sabes si un gato antecesor de tu gato persa tenía alguno de los trastornos genéticos más comunes en la raza? Si compraste tu gatito en una tienda de mascotas, entonces es posible que ni siquiera tengas la información correcta acerca de su ascendencia.

Existen otros temas en la cría de los gatos que por lo general no son explorados por el criador inexperto. Como se mencionó anteriormente, muchas personas piensan que es como la cría de un perro. Por lo general, es mucho más complicado. En primer lugar se necesita estar seguro de que el gato macho es adecuado y complementario con la hembra. ¿Las líneas encajan bien? ¿Ambos están saludables? Por ejemplo, el FIV, FeLV y el FIP son 3 de las enfermedades contagiosas, incurables y mortales que se pueden trasmitir a través de la cría, al igual que las pulgas, los ácaros del oído, hongos. Además es común que la hembra no acepte al macho desde un inicio. A veces los gatos que han s >

Esperar y ver

Los gatitos pueden estar esperando a la madre que habrá ido a buscar alimento, o estar en proceso de moverlos a una ubicación diferente. Tratar de determinar si la madre va a regresar por ellos, o si ellos realmente son huérfanos. Para ello, estar lejos de los gatitos. Si estamos muy próximos, la madre no se acercará a sus gatitos. Ella puede esperar a que desaparezcamos completamente antes de volver a atender sus crías.

Pueden pasar varias horas antes de que regrese, hasta que ella ya no siente la presencia de seres humanos flotando cerca de su camada.

Si tienes que irte antes de que la madre vuelva, evalúa cuidadosamente si los gatitos están en peligro inmediato: ¿está lloviendo o nevando. ¿Perros o animales silvestres que podrían perjudicar los gatitos andan sueltos en el vecindario? ¿El barrio tiene niños o adultos que son propensos a dañar los gatitos? ¿Los gatitos están localizados en un área con el pie pesado o tráfico de vehículos?

Para ayudaros con la decisión, es importante saber que aunque la madre tardara varias horas en volver, los gatitos sanos pueden sobrevivir este período sin comida mientras están calientes. Para los gatitos neonatales es mucho más peligroso el riesgo de hipotermia que el hambre, entendiendo que tienen una madre que les pueda amamantar. Durante los meses de la primavera y el verano, esperara un rato a ver si mamá vuelve es mucho más seguro que durante los meses de invierno frío.

La gata madre ofrece mejor oportunidad a sus gatitos para su supervivencia, así que espera y vigilar mientras se puedas. El mejor alimento para los gatitos es la leche de su madre.

Retirar los gatitos sólo si están en peligro inmediato, grave.

Si la madre regresa…

Si mamá regresa y el área es relativamente segura, deja los gatitos con ella hasta que sean destetados. Puedes ofrecer un refugio y comida regular a la gata, pero mantén el alimento y refugio a una distancia uno del otro. Si están demasiado juntos, puede que la madre cambie a los cachorros de refugio porque no querrá que la comida atraiga a otros gatos cerca de su camada.

Seis semanas es la edad óptima para separar a los gatitos de la madre sociabilizarlos, testarlos y buscarles casa para adopción. En Estados Unidos, cualquier momento después de ocho semanas es bueno para coger esterilizar, vacunar y volver a soltar a su colonia, haciendo una marca en la oreja para que posteriormente se sepa que ese gato ya está esterilizado.

Aquí se suele hacer con algo mas de edad. Las gatas pueden quedar embarazadas con una nueva camada incluso mientras todavía están amamantando, así que no hay que olvidarse de esterilizar también a la madre o pronto tendrá más gatitos!

Si la madre no regresa…

Si descubres que la madre no va a volver, entonces se deben recoger a los gatitos. Esto es crucial para la supervivencia de los gatitos. Pero debes estar preparado para alimentar a los gatitos con biberón con un horario pautado teniéndote que levantar por las noches para darles sus tomas como bebés que son.

No es fácil encontrar una organización con personal disponible o voluntarios para dar el biberón con poca antelación. Los veterinarios y los refugios de animales generalmente no cogen gatitos recién nacidos, ya que no tienen el personal para alimentar y estimularlos para la evacuación cada 3 horas. Si lo hacen es porque cuentan con casas de acogida y voluntarios que puedan hacerse cargo de ellos.

En algunos casos alguna asociación puede hacerse cargo de ellos mientras hay que alimentarlos con biberón pero luego deberíamos acogerlos de nuevo, cuando ya sean capaces de comer por si solos, ayudar con la sociabilización y con la búsqueda de adoptantes para los cachorros. Hay que tener en cuenta los gastos veterinarios, comida etc… no siempre las asociaciones pueden hacerse cargo, aunque si nosotros ayudamos económicamente ellos conseguirán precios mas asequibles que nosotros.

Al final hay que ser conscientes de que nosotros hemos recogido la camada y que la responsabilidad es nuestra. Aunque ellos nos ayuden en todo el proceso.

Cría de cachorros con biberón

Prepararse para el cuidado apropiado y la alimentación mediante biberón antes de sacar los gatitos de la calle.

Si piensas que debes de llevarte los gatitos prepara una caja con una toalla dentro con la que puedas envolverlos para mantener el calor. Hay que dejar agujeros y espacio para que puedan respirar. Comprueba si los gatitos están calientes. Esto es más importante que la alimentación.

Nunca alimentar un gatito frío! Si los gatitos están fríos, habrá que calentarlos lentamente. Se puede decir que un gatito esta frío si las almohadillas de sus pies o los oídos están fríos o frescos. Pon el dedo en la boca del gatito, si se siente frío, la temperatura del cachorro es demasiado baja. Esto es peligroso para su vida y debe ser tratado inmediatamente. Para calentar el gatito lentamente durante 1 o 2 horas lo envolveremos en una manta de forro polar, sosteniéndolo cerca de nuestro cuerpo, e iremos continuamente frotándolo con las manos calientes.

Alimentación – Evacuación

Gatitos neonatales (menos de cuatro semanas de edad) no pueden comer alimentos sólidos (ni enlatado, ni seco) y no pueden orinar o defecar por sí solos, así que se les debe alimentar mediante biberón y estimular sus genitales (pasar suavemente con una esponjita húmeda imitando lo que haría la madre) después de cada toma. Por ejemplo, si los cachorros tienen menos de una semana de edad, tendrán que ser alimentados y estimula cada tres horas. Eso significa que habrá que repetir esta operación 8 veces al día.

Si los gatitos son inusualmente pequeños o enfermizos, pueden necesitar ser alimentados cada dos horas. Saltarse comidas o sobrealimentarles puede causar diarrea, que se traducirá en deshidratación, una condición que puede ser fatal para los gatitos pequeños (sin mencionar la molestia de limpiarlo después).Una diarrea requerirá una visita al veterinario.

A medida que vayan creciendo los cachorros se espaciaran las tomas de biberón y se empezara a introducir la comida solida poco a poco. A partir de las cuatro semanas se pueden abandonar los biberones.

El embarazo de la gata: un viaje de 65 días

Un espermatozoide felino ha alcanzado el óvulo de una hembra: comienza el embarazo de la gata. Esta gestación durará entre 64 y 67 días de media y tendrá su final con la llegada de una camada de felinos.

El embarazo de la gata dura unos dos meses durante los cuales los futuros cachorros se desarrollan en el vientre materno

Pero antes del nacimiento de los cachorros de gato, aún queda un interesante periplo de algo más de dos meses que implica el desarrollo de las crías.

¿Qué ocurre en el interior del vientre de la hembra durante esos 65 días? Conocer las fases del embarazo de la gata ayuda a que la gestación transcurra sin problemas y a que los futuros mininos nazcan sanos.

El embarazo de la gata: de la primera a la tercera semana

¡Preparados, listos, ya! El macho libera millones de espermatozoides durante la cópula. Esta ingente cantidad de células reproductivas explica que la carrera por alcanzar el óvulo de la hembra sea feroz. Y es que para tener éxito, hay que ser el primero.

Una vez que el esperma alcanza el óvulo se produce la fecundación: comienza el embarazo de la gata. Esta diminuta célula recién fecundada se dividirá una miríada de ocasiones, para crear el cuerpo del futuro felino.

Unos cinco días después de la cópula, el embrión inicia su viaje hacia el útero. Allí tratará de engancharse a sus paredes, algo que ocurrirá entre el día 12 y 13, con el objeto de finalizar su desarrollo.

El crecimiento de los embriones no se hace esperar. Los latidos del corazón de los futuros gatos ya pueden distinguirse hacia el día 20 de embarazo. Pero, ¿cuántos cachorros pueden crecer en el útero felino? El número varía. La camada media estará formada por entre una y cinco crías.

Conoce la palabra clave al encarar el tema de la cruza en gatos

Responsabilidad es la palabra que debe primar cuando se elige tener una mascota. Y, a la hora de decidir que se convierta en madre o padre, debes ser aún más responsable para asegurar tanto el bienestar de tu animal de compañía como de su descendencia.

Por tal motivo, antes de programar el encuentro entre los futuros papás felinos, hay que procurar tener todo bajo control.

Te contamos los distintos aspectos que tienen que estar a punto antes de que se produzca la monta. Presta mucha atención.

La clave principal para lograr una buena cruza en gatos está en la responsabilidad de los dueños de los mininos para que todo se desarrolle sin sobresaltos y sin dejar ningún cabo suelto.

Gestación felina: de la cuarta a la sexta semana

Las células embrionarias aceleran su crecimiento cuando entran en la cuarta semana del embarazo de la gata. Están centradas en crear lo que serán los órganos y músculos de los futuros felinos: desde sus ojos hasta la médula espinal.

Los embriones de los futuros cachorros de gato aceleran su crecimiento, para crear sus órganos y músculos

Hacia el día 33 de gestación, los embriones apenas alcanzan los cinco centímetros de longitud y no llegan a los siete gramos de peso. Pero no hay tiempo que perder y el crecimiento no se frena. Diez días después, casi habrán casi duplicado su tamaño.

Este crecimiento apresurado de los futuros cachorros felinos no pasa desapercibido para la gata que los alberga en su vientre. Entre la cuarta y quinta semana de gestación, la hembra padecerá las náuseas características de su estado. Este malestar es consecuencia de la revolución hormonal que vive su cuerpo y de los cambios que se producen en su útero, que se adapta para acoger a los futuros cachorros que crecen en su interior.

Hacia el día 35 de la gestación de la gata, los pezones también se preparan para la lactancia de los futuros cachorros, pues se tornan más rosados y aumentan su tamaño.

Embarazo de la gata: de la séptima a la novena semana

Las futuras crías de felino ganan peso y crecen raudas, gracias a los valiosos nutrientes que reciben de su madre a través de la placenta. La gata también aumenta de peso, como consecuencia del incremento de tamaño de los cachorros en su interior: en torno al 20 o 30%.

En la última etapa del embarazo, los órganos y músculos de las futuras crías felinas terminan su crecimiento. Durante esta fase, los pequeños también desarrollan su hocico y el característico pelaje que cubrirá su cuerpo durante el resto de su vida.

En torno al día 50 de gestación, los futuros cachorros tienen una forma alargada, similar a la de una salchicha. Sin embargo, sus cabezas ya son diferenciables. El vientre de la gata muestra con claridad su avanzado estado de gestación y los movimientos y patadas de sus cachorros se hacen notar con cada vez mayor intensidad.

Todas estas señales advierten el fin del periplo para los mininos en el vientre materno. Se acerca el día del parto de la gata, que se producirá en torno a la jornada 65 de gestación. Para entonces, sus cachorros habrán superado los diez centímetros de longitud y su peso rondará entre los 85 y los 100 gramos.

El parto de la gata

Una semana antes del parto de la gata, la hembra ya se prepara con esmero para este crucial momento. La futura madre precisará un lugar tranquilo, silencioso, que pueda quedar en penumbra y retirado del paso de personas. El lugar idóneo será una habitación apartada.

Conviene preparar un paritorio para la felina, con una caja y toallas o mantas. En este espacio no puede faltar el alimento ni agua fresca en todo momento.

La llegada de los cachorros será anunciada de varios modos. Por un lado, la temperatura corporal de la hembra desciende por debajo de los 39 ºC. Además, sus maullidos intensos serán otra señal para avisar de que llegan las crías de gato.

El embarazo de tu gata

Al igual que nosotros, las gatas tienen picos de fertilidad en los que pueden quedarse embarazadas: es lo que se conoce como "estar en celo". Las gatas están en celo una vez cada tres semanas, así que ¡hay un montón de posibilidades de que tu mascota se quede embarazada!

Si deseas evitar una camada de gatitos inesperada, te recomendamos esterilizar a tu gata antes de su primer celo, ya que puede quedarse embarazada con mucha facilidad desde ese momento. Dado que criar una camada puede resultar estresante para tu gata y costoso para ti, te recomendamos dejar la crianza a los expertos (si es posible).

La gestación de una gata suele durar entre 63 y 67 días, pero puede ser difícil saber exactamente cuánto tiempo lleva embarazada. El período de gestación de una gata puede variar desde un mínimo de 61 días hasta un máximo de 72 días.

Es probable que tu gata no muestre ningún síntoma físico de gestación hasta pocas semanas antes del parto. Si crees que tu gata está embarazada, llévala al veterinario para confirmarlo.

Si quieres saber cómo reconocer por ti mismo si tu gata está embarazada, existen varios signos físicos que podrás detectar a partir de la segunda o tercera semana.

Cómo saber si una gata está embarazada

  • Aproximadamente, a los 15 18 días de gestación de tu gata, podrás notar que sus mamas aumentan de tamaño y enrojecen.
  • SAl igual que ocurre con las náuseas matutinas de las mujeres, la gata gestante puede atravesar una etapa de vómitos. Si notas que sus náuseas aumentan o que padece algún otro malestar, ponte en contacto con tu veterinario.
  • YLa barriguita de tu gata empezará a hincharse, pero evita tocarla para no lastimarla ni a ella ni a sus gatitos. Pueden existir otras causas para la hinchazón abdominal: observa atentamente tu gata para detectar cualquier signo de enfermedad y consulta a tu veterinario si estás preocupado.
  • Una futura mamá aumentará poco a poco entre 1 y 2 kg de peso (dependiendo del número de gatitos que espere): ésta es una señal evidente de que está embarazada.
  • Las gatas suelen experimentar un aumento de apetito durante la gestación, lo que también contribuirá a su aumento de peso. El aumento de apetito también puede ser un signo de lombrices o de enfermedad, por lo que debes consultar a tu veterinario para confirmarlo.
  • Tu gata puede volverse más maternal, en el sentido de que ronronea más y demanda una atención adicional por tu parte.
  • Algunos veterinarios pueden diagnosticar el embarazo mediante una ecografía, a veces desde los primeros 15 días de gestación. Es posible que, sobre el día 40 de gestación, el veterinario también pueda indicarte ya cuántos gatitos espera tu gata. Ten en cuenta que en el embarazo de una gata, un gatito más grande puede ocultar a otros más pequeños en el útero, ¡así que puedes encontrarte con más gatitos de los que esperabas!

Aunque tu gata debería ser totalmente capaz de ocuparse del parto por sí misma, asegúrate de estar preparado cuando se acerque la recta final de su embarazo. Es bueno permanecer a su lado para ayudarla con palabras tranquilizadoras, e intervenir si surgen complicaciones.

Hay varias señales que indican que los gatitos están en camino.

Edad y peso de los animales a cruzar

Si bien las mininas suelen tener su primer celo alrededor de los 6 meses de edad, no deben quedar preñadas hasta que alcancen su total desarrollo físico.

No es recomendable cruzarlas antes de que cumplan el año y medio. Si se embarazan antes de ese tiempo, nunca alcanzarán su crecimiento normal. En cuanto al macho, también es recomendable esperar hasta los 18 meses.

El peso del felino debe ser el ideal para un ejemplar adulto de acuerdo a la raza y el sexo. Las gatas obesas o demasiado delgadas pueden llegar a tener inconvenientes tanto durante la gestación como en el parto y la cría. Los machos muy gordos, por su parte, suelen resultar menos fértiles.

Estado de salud de los mininos

Tanto la hembra como el macho deben haber hecho una previa visita al veterinario para controlar que su estado de salud sea óptimo. Así, debes cerciorarte de que los animalitos no presenten ninguna enfermedad infecciosa. Sobre todo:

  • Virus de inmunodeficiencia felina
  • Leucemia felina
  • Peritonitis infecciosa felina

Pero también el profesional debe descartar problemas genéticos como:

  • Displasia de cadera
  • Riñón poliquístico
  • Luxación rotuliana

Empatía de la futura pareja gatuna

Más allá del tamaño y la raza de los mininos, no dejes de tener en cuenta sus personalidades. Para lograr una buena cruza en gatos es también importante la empatía que haya entre ellos.

De esta manera es mucho más probable que la hembra no rechace al macho en el momento de la monta.

Además, seguramente el carácter de los padres será heredado por las crías. Así que presta atención también a este aspecto.

Es importante que consultes siempre al veterinario para que te aconseje en cada tema, de acuerdo a la raza y las características físicas y de personalidad de tu minino o minina.

El destino de las crías

Un tema fundamental antes de decidir que tu mascota se reproduzca en quién se va a hacer cargo de las crías.

Y aquí volvemos a cargar las tintas en el tema de la responsabilidad. El abandono o el sacrificio no son opciones válidas, claro está.

Así que, antes de que la gata quede preñada, debe estar decidido el buen destino de los gatitos. Por ejemplo:

  • Si se los reparten entre los “padres” humanos.
  • Si les buscan un buen hogar entre familiares o amigos.
  • Si los ofrecen en adopción a personas que se comprometan a cu >Autor: Felipe Zamora

Una vez considerados todos estos aspectos, solo resta esperar que la gata en cuestión entre en celo. Y seguro que ella misma se encargará de que se reconozca claramente el momento.

Lo ideal es que la monta ocurra en el hogar de la minina para que todo se desarrolle con más tranquilidad y comodidad para la hembra y la cruza tenga más posibilidades de ser exitosa.

Asegúrale a tu gata un buen embarazo y ten todo dispuesto para el momento del parto, de acuerdo a las indicaciones del veterinario.

Si todo resulta bien, 63 días más tarde nacerán las crías. Pero eso ya es tema para otro artículo.

Signos de que el parto es inminente

  • Si tu gata rechaza la comida, está inquieta y busca un lugar apartado donde instalarse, puede deberse a que su parto está a punto de comenzar.
  • La temperatura corporal de tu gata descenderá a aproximadamente 37,8 °C entre 12 y 24 horas antes del inicio del parto.
  • Justo antes de dar a luz, la mamá puede maullar más, mostrarse agitada y querer lamerse constantemente.
  • El parto debería empezar con fuertes contracciones abdominales, seguidas de cierta cantidad de secreción vaginal. Si la secreción es espesa y negra, o sanguinolenta, avisa a tu veterinario.
  • Después de esta secreción, ¡los gatitos no se harán esperar!

La mayoría de los partos felinos discurren tranquilamente y no tendrás que intervenir. Hay algunas señales, tales como secreción con manchas o esfuerzo de la madre sin que lleguen los gatitos, que pueden sugerir complicaciones. Si percibes estas señales o tienes alguna otra preocupación, habla con tu veterinario. Consulta nuestra guía sobre parto y nacimiento en gatos para más información sobre el parto de las gatas.