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Qué hacer cuando tu perro ataca o muerde a una persona o un animal

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Los enfrentamientos entre perros pueden provocar graves traumatismos, como heridas profundas

  • Autor: Por CAROLINA PINEDO
  • Fecha de publicación: 29 de febrero de 2012

Los encuentros entre perros no siempre son pacíficos. Puede haber conflictos, casi siempre, debido a su sentido de la territorialidad. Esta circunstancia genera estrés en los dueños que, en ocasiones, ven cómo las salidas a la calle se pueden convertir en batallas campales cada vez que aparece otro perro. Aunque el animal sea obediente y tranquilo con las personas, puede mostrarse agresivo frente a otros perros. Averigüemos por qué y cómo solucionarlo.

Las peleas entre canes son peligrosas porque pueden provocar heridas de gravedad. Hay que evitar por todos los medios las mordeduras. Por ello, si el perro es peleón con otros animales, se le debe llevar atado y con bozal. Además, no es aconsejable dejar jugar al perro si no estamos seguros de que el otro animal es dócil y de que nuestro perro no le atacará. Si los paseos con el perro se convierten en un continuo conflicto con otros perros, hay que plantearse acudir a un adiestrador canino.

Las peleas con otros perros a menudo ocurren porque el animal es muy territorial

No es normal que, aunque el perro esté sujeto con la correa, se lance a perseguir a otro perro que pasa por su lado y le ladre, gruña o enseñe los dientes. La relación del perro con sus congéneres está normalizada cuando se registran: olisqueos, movimientos corporales que transmiten información (con las orejas o la cola) o juegos, pero no intimidación o intento de agresión por sistema.

Las peleas con otros perros pueden ocurrir porque el animal es muy territorial, es decir, interpreta que otro perro ha invadido su espacio y amenaza su liderazgo cuando se acerca demasiado. La reacción es intimidar al intruso: ladra, gruñe, enseña los dientes y hace un amago de ataque. En la mayoría de los casos, la riña queda en una amenaza que se traduce en: "No te acerques más o te las verás conmigo". Los enfrentamientos también se pueden desencadenar porque hay una perra en celo por la zona y los machos compiten por cortejarla. En otros casos, si el perro retado responde con una agresión y los dueños no pueden controlar la situación, son posibles heridas de gravedad.

En un grupo de perros pueden ocurrir peleas y enfrentamientos por rivalidad jerárquica. Por ello, los dueños deben dejar muy claro que ellos son los líderes de la manada. En ocasiones, el perro gruñe, enseña los dientes y ladra, pero ello no implica que ataque, solo advierte de que está enfadado y hace un despliegue de sus armas para amenazar.

Peleas con perros y problemas de socialización

Un perro que no está bien socializado puede desarrollar problemas de relación con otros congéneres. Es posible que no se haya relacionado lo suficiente con otros perros en su etapa de cachorro. Otro causa puede ser que se le haya separado de su madre y hermanos demasiado pronto y no haya tenido tiempo de aprender las normas básicas de relación con sus congéneres.

Peleas entre perro y mordeduras graves

Un perro puede resultar herido de gravedad por mordeduras. En este caso hay que acudir al veterinario, pero antes, podemos practicar algunos primeros auxilios:

  • Limpiar las heridas con suero, agua o soluciones yodadas.
  • Cubrir la zona afectada con gasas o paños limpios.
  • Para evitar que el animal nos muerda, si está asustado, es aconsejable poner el bozal.
  • La fiebre, inflamaciones o estados de depresión, entre las 24 y 48 horas posteriores a la agresión, son normales.

Las hemorragias causadas por las mordeduras son muy espectaculares y los primeros en ponerse nerviosos son los propietarios. Por este motivo, hay que mantener la cabeza fría para actuar con coherencia. Tenemos que transmitir tranquilidad al animal que está dolorido y asustado, si no queremos empeorar la situación.

La hemorragia puede ser considerable. En este caso, intentaremos detenerla mientras se presiona con la mano, una gasa o un paño. Si no se sabe hacer bien un torniquete, es mejor no arriesgarse, porque se puede causar gangrena.

Las complicaciones más graves asociadas a este tipo de lesiones son: las laceraciones musculares, los abscesos, las fracturas y las perforaciones de pulmón o de órganos abdominales como intestino, hígado o bazo.

En la mayoría de los casos, la riña queda en una amenaza, que se traduce en: "No te acerques más o te las verás conmigo"

En el caso de que las heridas se localicen en el cuello, cerca de la columna vertebral, o si el perro no se puede mover solo, hay que evitar movimientos bruscos. Para desplazarlo, se puede improvisar una camilla con una manta, aunque es mejor hacerlo con algo rígido y plano. Cuando el animal está inconsciente o en shock, hay que intentar mantener su cabeza levantada y no doblar o comprimir el cuello. En cualquier caso, no hay que olvidar acudir al veterinario, porque las lesiones internas pueden ser mucho más graves que las externas.

Si el perro se enzarza en peleas con facilidad, llevarle con bozal y sujeto con la correa.

Si la relación con otros animales se convierte en un problema y la hora del paseo, en peleas continuas con otros perros, consultar con un adiestrador canino.

En caso de heridas durante una pelea, acudir al veterinario. Este tipo de heridas pueden ser profundas y tienen riesgo de infectarse si no se curan bien.

¿Qué hacer si tu perro ha mordido a una persona o a otro animal?

Como hemos explicado, si tu perro ataca a otro perro o a una persona se iniciará un proceso de evaluación. No importa si la persona que ha sufrido el ataque o el dueño del perro atacado interponga o no una denuncia, el proceso de valoración del perro atacante será igual. La única diferencia es que paralelamente al proceso de valoración del perro se iniciarán actuaciones judiciales que determinarán si se debe indemnizar al atacado y demandante.

Si la persona agredida acude a un centro médico, un centro de salud, hospital o urgencias por la mordedura del perro, en el propio centro médico iniciará un protocolo de ataque de animales. En el parte de lesiones que realizará el facultativo se recogerán todos los datos relacionados con el perro y su dueño, identificación, dirección, teléfono y detalles del ataque. El centro sanitario informará al organismo dependiente de la gestión de los ataques de animales, que dependerá de nuestra localidad.

¿Quién puede notificar el ataque de un perro?

La notificación de un ataque a una persona puede proceder de varias vías simultáneamente: por la policía al realizar una denuncia, por el centro médico que atiende a la persona atacada, por el atacante al acudir directamente al centro de protección animal encargado del tratamiento de animales peligrosos o por el dueño del perro al acudir a informar sobre un ataque.

Una vez recibido el aviso de ataque en el Centro de Protección Animal, se requerirá al dueño del animal que lo traslade al centro para que se proceda a su evaluación. Si no se ha requerido por medio de notificación el dueño tiene 72 horas para personarse allí, ya que es obligatorio la personación con el perro. Si no lo hiciera se podría incurrir en multas administrativas e incluso penales.

Junto con el perro se debe llevar diversa documentación y la cartilla sanitaria del animal para comprobar que las vacunas estén al día, así como la documentación de la implantación de chip de identificación, la Licencia de Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos y el certificado de inscripción en el Registro de Animales Potencialmente Peligrosos. Consulta este listado si quieres saber cuáles son los perros considerados peligrosos dependiendo de tu Comunidad Autónoma.

También se deberá llevar el seguro de responsabilidad civil obligatorio para perros si se tiene algún perro de raza incluida en el registro de animales potencialmente peligrosos. Por último se debe acudir con tu documentación en regla, Documento Nacional de Identidad (D.N.I.) o pasaporte.

El perro permanecerá en cuarentena durante 14 días (este periodo depende de en qué Comunidad Autónoma te encuentres ya que la legislación en esta materia es diferente en cada región), periodo en el que se valorará el grado de agresividad del animal y si supone un riesgo para el resto de personas. La cuarentena puede realizarse en el domicilio del dueño del perro si el veterinario encargado del Centro de Protección Animal lo considera. Durante ese periodo, los veterinarios preguntarán al dueño diversas cosas, por ejemplo si el perro antes del ataque ha dejado de comer o de beber, si ha estado más activo o menos, etc.

Pasada la cuarentena, se realizará un dictamen que calificará al perro como potencialmente peligroso o no basándose en la agresividad y el riesgo a las personas y/u otros animales y, consecuentemente, se establecerán las medidas oportunas, reeducación, obligación de llevar bozal, por ejemplo.

Este dictamen puede ser recurrido por vía administrativa por medio de un recurso de reposición y si este fuera desfavorable, un recurso ante el Tribunal Contencioso-Administrativo de tu región.

Pasado el periodo de cuarentena si el dictamen ha sido favorable, el perro podrá salir de casa si ha pasado el periodo en en el domicilio o se puede pasar a recoger al Centro si la cuarentena la pasó allí.

Este proceso se repite exactamente igual si, en vez de a una persona, tu perro ataca a otro perro. En este caso, la notificación al Centro de Protección Animal puede llegar por medio de la policía si ha habido denuncia, por la denuncia del veterinario que atienda al perro herido o por la notificación del dueño del perro agredido. Los plazos son los mismos, terminando el proceso con un dictamen que puede ser susceptible de recurso administrativo o acudir a la justicia ordinaria.

Si el perro falleciera antes de finalizar el periodo de cuarentena y observación, se procederá a analizar una muestra de tejido encefálico del perro fallecido para descartar la posible presencia de la rabia y actuar consecuentemente. La muerte de tu perro, si ha iniciado el ataque, no te exonera de la responsabilidad civil o penal.

Responsabilidad legal cuando tu perro ataca a una persona u otro animal

El responsable del perro y la persona que asume todas las responsabilidades legales es siempre la persona que lo tenga registrado a su nombre. Cuando se crea la cartilla obligatoria de vacunación de mascotas y se pone el microchip obligatorio, el perro se integra en un registro y se registra al responsable del mismo y convierte al inscrito como su dueño legal.

La legislación nacional sobre perros peligrosos contempla todo el contenido legal que debe tenerse en cuenta y puede consultarse aquí:

  • Real Decreto 287/2002, de 22 de marzo, por el que se desarrolla la Ley 50/1999, de 23 de diciembre. https://www.boe.es/buscar/doc.php? >
  • El listado de las diferentes razas de perro consideradas peligrosas difieren en cada Comunidad Autónoma. Lo puedes consultar en el link anterior.

El registro de dueño de perro tiene su lógica, pues el Código Civil español regula la responsabilidad en lo que respecta a la tenencia de animales, concretamente en el artículo 1095 lo siguiente:

El poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe. Sólo cesará esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa del que lo hubiese sufrido.

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Así que el dueño del animal, es decir la persona sobre la que está registrado el perro, es responsable civil por los daños que su animal pueda causar. La Ley recoge dos excepciones en las que no se considera responsable al propietario por los posibles daños que pueda producir:

  • En caso de fuerza mayor, robo, incendio, un terremoto etc.
  • Si el incitador del ataque es el perjudicado. Es decir, si el perro ataca a un ladrón, si se ha herido al animal, etc.

Si es un perro quien ha sido atacado, es posible que el dueño al interponer una denuncia ante la policía interponga también una demanda civil en el que reclame los gastos del veterinario y sus gastos derivados y una indemnización por daños y perjuicios.

Si el perro ha atacado a una persona, el centro médico que le atiende puede exigir el pago de los gastos médicos ocasionados.

Para cubrir los posibles gastos e indemnizaciones, que en ocasiones pueden ser muy elevados, es muy recomendable tener un seguro de mascotas para que pueda cubrir los gastos médicos, veterinarios y posibles indemnizaciones por daños y perjuicios.

Si quiere saber más sobre este tipo de seguros le recomendamos que consulte estas páginas:

¿Por qué mi perro ataca a otros perros?

No es habitual que un perro ataque a todos los otros perros que se encuentre. Este comportamiento puede obedecer a distintas causas: la herencia, el aprendizaje, la falta de socialización, la falta de liderazgo por nuestra parte…

Antes de atacar, es fácil que el perro amenace a su oponente. Generalmente, se trata de un pseudoataque, en el cual el perro amenaza a su oponente sin tocarle. Tal tipo de actuación responde a los mecanismos de agresiv >Un perro amenaza a otro enseñando los dientes y gruñendo. Se trata de una señal de advertencia que suele finalizar sin consecuencias serias.

Algunos ataques, sin embargo, pueden tener lugar sin previo aviso y surgen generalmente a causa de una disputa en el orden jerárquico. El ataque sin amenazas en cualquier otra circunstancia responde a una pauta de comportamiento anormal o patológica. En el caso de querer expulsar al oponente de la manada, el ataque será de este tipo (sin amenaza previa) y no se aceptará la sumisión del otro perro.

La amenaza, por tanto, es una señal de agresividad que tu perro emplea ante su oponente antes de atacarlo. Para aplacar una amenaza, los perros utilizan un comportamiento de apaciguamiento. Cuando el adversario muestra el comportamiento de apaciguamiento o sumisión, o emprende la retirada, es muy raro que el que ejecuta la amenaza continúe con el ataque.

El comportamiento de apaciguamiento tiene el objetivo de disminuir la agresividad del oponente. Los perros disponen de diferentes señales para ello: dar la pata delantera, empujar con el hocico y movimientos de twist son señales de calma. Otra formas de apaciguamiento consiste en ocultar las expresiones de agresividad cerrando la boca y mirando hacia el lado opuesto del adversario. También el comportamiento sexual puede responder a esta intención: el perro que expone su parte trasera para eliminar todo signo de agresividad.

Mi perro ha sido atacado por otro perro ¿qué debo hacer?

Si su perro ha sido atacado por otro perro puedes iniciar acciones judiciales para reclamar el coste de los gastos del veterinario y sus derivados.

Para iniciar el proceso de reclamación se debe interponer una demanda civil en el que se reclaman todos los gastos de veterinario. Se debe acreditar por medio de la factura o facturas que expida el centro veterinario o su titular, además se puede incluir el gasto derivado de la cura del animal, medicamentos, alimentos especiales, transporte de la clínica a su casa, etc. Se debe explicar clara y detalladamente cómo se produjo el ataque, se deben aportar pruebas del ataque como fotos, testigos y un informe del veterinario.

Dentro de esa denuncia se puede pedir una cantidad como indemnización por daños y perjuicios, pues así lo posibilita el Código Civil.

Si la sentencia es favorable el juez detallará la cuantía que se deberá pagar al dueño del perro agredido. El responsable del pago será el dueño del perro atacante, es decir, la persona que figure a su nombre. Si el dueño del perro atacante dispone de un seguro de mascotas, la compañía de seguros hará efectivo el pago.

Este procedimiento civil no excluye la vía penal y el dueño del perro podrá interponer también una querella en base a la seguridad ciudadana.

Si el ataque se ha realizado a una persona, se iniciará un procedimiento penal, en el que se dilucida la responsabilidad del dueño del perro y se interpondrá una multa y una indemnización por daños y perjuicios y, en los casos más graves, es posible que hasta una condena de cárcel.

Formas de prevenir un ataque y responsabilidad

Para evitar que tu perro pueda atacar a otro animal o a una persona, es recomendable fomentar una buena educación de tu mascota.

Los perros suelen morder porque creen que otro perro ha invadido su terreno y puede poner en duda su liderazgo, ya que son animales muy territoriales. Cuando esto sucede el perro ladra, gruñe, enseña los dientes, hace un amago de ataque y luego muerde.

Otra de las causas de ataque es porque el animal siente que debe proteger algo o a alguien muy valioso para él. Puede ser una pelota, comida o su propio dueño. Por ello puede volverse agresivo cuando el propietario se acerca a otra persona o a otro perro.

El perro puede sentir miedo y volverse agresivo por ello, en estos casos intenta defenderse de algo o de alguien que interpreta como una amenaza. Si su perro ha mostrado alguno de estos síntomas es necesario llevarlo siempre con bozal y atado, y dejarlo jugar con otros perros solamente si el otro animal es dócil.

¿Hay que sacrificar a un perro después de haber mordido a otra persona o a otro perro?

Esta es una cuestión por la cual se debe mantener la calma, pues no todos los perros que muerden a una persona u otro perro o animal terminan sacrificados.

Siempre que un perro inicie un ataque y muerda a una persona, perro o animal se le pondrá en cuarentena para observar y valorar su comportamiento. Posteriormente unos profesionales dictaminarán si el suceso violento es un caso aislado o si el perro muestra signos de comportamiento violento y puede volver a repetir los ataques.

Sea cual sea el diagnóstico de los profesionales, el sacrificio se considera como la última opción y nunca se producirá hasta que se pase el tiempo de cuarentena y se realice un dictamen oficial.

Ahora que ya tienes toda la información, puedes actuar en consecuencia.

Si eres el propietario de un perro, y sabes que alguna vez ha tenido un comportamiento agresivo, es muy recomendable contratar un seguro de mascotas para minimizar riesgos en casos de accidentes e imprevistos que suelen producir indemnizaciones muy cuantiosas.

Para finalizar, queremos invitarte a que compartas tu experiencia con nosotros a través de los comentarios si alguna vez te has visto en una de estas situaciones. Cuéntanos cómo se resolvió o pregúntanos cualquier otra duda que puedas tener. ¡Estaremos encantados de leerte!

¡Ah!, y si es la primera vez que tienes un perro en casa, no dejes de leer esta guía sobre todo lo que tienes que comprar cuando adoptas un perro. ¡Te encantará!

Accidentes de tráfico.

Si tu perro se ve involucrado en un accidente de tráfico, debes llevarlo inmediatamente al veterinario. Por culpa del golpe podría encontrarse en estado de shock y reaccionar de forma impredecible, así que acércate a él despacio y con precaución. Si es posible colócale sobre una manta (o utiliza una alfombrilla del coche) y llévale al veterinario tan rápido como puedas. Si no puedes moverle, tendrás que pedir a tu veterinario que acuda directamente al lugar del accidente.

Huesos, palos y pelotas.

Ciertos objetos, como huesos, palos o pelotas pueden quedarse alojados o atravesados en la boca. Si esto sucede, puede que observes que intenta sacárselo restregándose la boca con la pata, o que tiene dificultades para cerrar la boca. Puedes intentar extraer el objeto con la mano o con unas pinzas pero, si no lo consigues, tendrás que acudir al veterinario para que lo haga bajo sedación. Como siempre es mejor prevenir que curar, nunca dejes que tu perro juegue con pelotas muy pequeñas y evita jugar con él a tirarle palos.

Quemaduras.

Si tu perro se quema con agua hirviendo, aceite, productos químicos o hielo, tendrá que recibir atención médica de forma inmediata. Las quemaduras leves pueden tratarse en casa, limpiando la zona afectada con un antiséptico suave y aplicando una crema o gel calmante, por ejemplo con aloe vera. Las quemaduras graves necesitan atención veterinaria y deberás llevar a tu perro al veterinario inmediatamente.

Cortes y heridas.

Los perros pueden cortarse o hacerse heridas, especialmente en las patas, si caminan sobre una superficie cortante, por ejemplo con cristales rotos. Si tu perro se hace un corte, limpia el área afectada con un desinfectante diluído, como clorhexidina y, si es necesario, aplica después un véndaje. Consulta a tu veterinario si no eres capaz de parar la hemorragia o si la herida es grave.

Uñas rotas o arrancadas.

Las uñas rotas o arrancadas pueden ser muy dolorosas y tienden a infectarse rápidamente. Además suelen sangrar mucho. Si es posible, intenta vendarle la pata y después lleva a tu perro al veterinario. Es probable que le administre antibióticos para prevenir una infección, y puede que tenga que cortarle la uña afectada bajo sedación o anestesia.

Picaduras de insectos.

Si a tu perro le ha picado un insecto y se le forma hinchazón alrededor de la boca, la nariz o la garganta, puede comenzar a tener dificultades para respirar, así que llévale inmediatamente al veterinario. Si la picadura no le está causando ningún problema serio, puedes aliviarle el malestar aplicando una compresa fría en la zona afectada.

Si tu perro muestra un dolor evidente y no puede apoyar peso sobre una de las patas, debes llevarle inmediatamente al veterinario, puesto que podría tratarse de una fractura. En casos menos graves, investiga si tiene alguna uña rota o algún corte, o una espina o arenilla clavada en las almohadillas.

Convulsiones.

Las convulsiones se caracterizan por ser movimientos espasmódicos, repetidos e incontrolados, a menudo acompañados de movimientos de masticación de la mandíbula y de salivación abundante. Cuando sufren convulsiones, los perros suelen caer al suelo de lado y permanecer inconscientes. Si tu perro sufre convulsiones, no intentes sujetarle. En lugar de eso, aleja de él cualquier mueble u objeto con el que pudiera hacerse daño mientras dura el ataque. Después, apaga cualquier aparato que pudiera producirle estímulos sensoriales, como las luces, la radio, la televisión o la lavadora, y oscurece la habitación para que pueda recuperarse con tranquilidad. Ten en cuanta que SIEMPRE debes consultar con el veterinario si tu perro sufre convulsiones.

Golpe de calor.

El mejor consejo que se puede dar con respecto a los golpes de calor es que prevenir es mejor que curar. Asegúrate de que tu perro no permanece al sol durante mucho tiempo en los días calurosos y, en verano, evita el calor del mediodía. Si, a pesar de todo, sufre un golpe de calor leve, refréscale lo mejor que puedas con toallas húmedas o con un ventilador, y asegúrate de que bebe agua fresca en abundancia y de que descansa . Los golpes de calor graves requieren atención veterinaria inmediata.

Envenenamiento.

Algunos perros son muy curiosos y siempre existe la posibilidad de que tu perro coma algo que no debe. Al igual que con los golpes de calor, más vale prevenir que curar, así que lo más recomendable sería que converirtieses tu casa y tu jardín en lugares "a prueba de perros", asegurándote de que no puede acceder a ninguna sustancia que le pueda resultar dañina, como venenos, lejía o chocolate. Si sospechas que tu perro ha ingerido algo perjudicial, intenta acudir al veterinario con el envase de dicha sustancia, para que pueda identificarla rápidamente y, si existe, administrarle un antídoto. Si sucede lo peor acude urgentemente al veterinario.

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