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Cómo pasear con mi perro sin morir en el intento

El paseo es, sin duda, uno de los momentos más importantes del día para nuestro perro. No solo le permite hacer sus necesidades, también le ayuda a seguir socializándose, a bajar los niveles de estrés o a ejercitarse si le es posible. No obstante, muchos propietarios pasan por alto detalles imprescindibles para que su perro tenga un paseo enriquecedor y completo, volviendo esta rutina en un hábito poco motivador para sus compañeros.

En este artículo de ExpertoAnimal te daremos algunos consejos básicos de manejo para que sepas cómo pasear correctamente a tu perro, así como algunos tips que puedes aplicar para ofrecer un extra de estimulación al día a día de tu perro.

¿Cómo puedo hacer para que mi perro no tire de la correa durante el paseo?

Sin lugar a dudas, pasear con tu perro puede ser el mejor momento del día o el peor…y tengo una mala noticia: el que sea de una manera u otra sólo depende de ti.

Sí…lo que has oído (bueno, lo que has leído…).

El perro camina como sabe, ni más ni menos. Es tu tarea enseñarle cómo debe de hacerlo, más rápido, más despacio, delante, atrás, a la izquierda, a la derecha, etc.

1. El equipo adecuado, según el perro

Las herramientas que utilices para pasear con tu perro determinarán la calidad del paseo, por lo que es fundamental elegir correctamente. A continuación repasamos las sujeciones más populares:

  • Collar: indicado para perros que saben pasear correctamente y sin dar tirones.
  • Collar anti-escape: recomendado para perros miedosos que pasean sin tirar de la correa. El sistema de ahogo evita que se liberen de la sujeción ante un estímulo que les provoque miedo, pudiendo sufrir un accidente, por ejemplo.
  • Collar de ahorque: está totalmente desaconsejado, especialmente en perros que tiran de la correa, ya que puede ahogar al perro y provocar lesiones graves, al margen de estrés, miedo y ansiedad.
  • Collar de púas, de semi-ahorque o de castigo: al igual que el anterior, está totalmente desaconsejado, especialmente en perros que tiran de la correa, ya que puede provocar daños graves en el cuello y genera estrés, miedo y ansiedad.
  • Arnés: recomendado para perros que tiran un poco de la correa, perros deportistas o aquellas personas que buscan más comodidad en la sujeción del perro. También es útil para quienes tienen a un perro miedoso que intenta librarse de las sujeciones.
  • Arnés anti-tirones: especialmente indicado para perros que tiran mucho de la correa, ya que evita los problemas de salud que puede ocasionar un collar.

Recomendamos utilizar siempre una correa larga, también llamada correa de adiestramiento, la cual podremos ajustar según la ocasión. Nos servirá tanto en un ambientes urbanos como para nuestras excursiones al campo (si no dejamos a nuestro perro sin atar). Así mismo, evita utilizar las correas extensibles, ya que perdemos el control sobre el perro.

Recuerda que, sea cual sea el complemento que elijas, debe ser cómodo para tu perro, llevándole ajustado pero sin apretar. Ah, ¡y no olvides las bolsas para recoger los excrementos!

2. El manejo

Muchas personas tienen problemas con el manejo, especialmente si el perro tira de la correa, no quiere caminar o no ha aprendido a pasear. Es entonces cuando aplican técnicas de forma indiscriminada, creando confusión en su compañero y convirtiendo el paseo en un momento tenso para el animal.

Intenta caminar de forma relajada, guiándole con suavidad y deteniéndote siempre que el animal pare a orinar. Evita correr, gritar o intentar que el perro esté pendiente de ti, así como dar tirones de correa para lograr llegar a un sitio o impedirle que te tire a ti. Actuar con tranquilidad le enseña a tu perro a caminar también de forma relajada.

Evita llevar la correa demasiado larga o excesivamente tensa, ya que en el primer caso no tendremos ningún control sobre el perro y en el segundo le estaremos estresando. Siempre que te sea posible intenta llevar la correa un poco holgada, para permitirle cierta libertad de movimiento.

En este punto es importante destacar algunos falsos mitos como por ejemplo, "no permitas que el perro vaya delante de ti, porque eso significa que te está dominando" o "si tu perro te da tirones, debes tirar tu también de la correa". Estas afirmaciones no están basadas en estudios científicos y no dan buenos resultados, todo lo contrario, provocan estrés en el perro, que solo quiere disfrutar de su paseo. Recordemos también que el perro no quiere dominarnos (la dominancia existe, pero es intraespecífica, es decir, entre miembros de una misma especie).

Si tu perro no pasea de forma adecuada, puede deberse a que sufre algún problema de comportamiento, una falta de aprendizaje o que sufre altos niveles de estrés (el estrés también puede ser positivo, por ejemplo cuando el perro está muy emocionado por salir a la calle). En estos casos será básico revisar las cinco libertades del bienestar animal.

¿Reconoces qué factor influye en tu caso?

Si alguna de ellas o varias son las que influyen, tienes que trabajarlas, y no centrarte sólo en el entrenamiento físico.

Por ejemplo, si tu perro ya sale sobreexcitado desde casa, debes hacer dos cosas: trabajar el autocontrol y bajar ese exceso de energía no liberada (típica de primera hora de la mañana).

Si tu perro no te escucha, debes fortalecer el vínculo y mejorar la comunicación con tu compi canino.

¿Arnés o collar?

Esta es otra de las preguntas frecuentes con este tema.

Personalmente soy más de collar, aunque hoy día hay arneses que facilitan el paseo por su estructura y metodología, así que va a gusto personal.

Utilices lo que utilices, el objetivo debe de ser que la correa esté siempre relajada, y que deje de tirar, con collar o arnés.

También está el Halti, pero sólo debe de utilizarse en caso de saber hacerlo y tras una fase de habituación. No es comprarlo y ponerlo…mucho cuidado con estas cosas.

Hay collares para parar un tren (es decir, muchos tipos). Puedes enseñarle con un collar normal, fijo.

¿Demonizo entonces el resto de collares? No, pero su uso debería de quedar exclusivamente para uso profesional y para casos excepcionales.

¿Correa corta o larga?

Lo primero que debo decirte es que NO utilices el flexi, es lo peor de lo peor. Lo que consigues con esta herramienta es enseñar a tu perro a tirar, además de ser peligroso si se te cae y “persigue” al perro.

Tampoco recomiendo las correas cortas de 50 cms o 1 mt. Son demasiado cortas para darle la “libertad controlada” a tu perro cuando son sus momentos en el paseo.

También están las correderas, las que son collar y correa al mismo tiempo. Estas las recomiendo sólo si tu perro ya sabe ir tranquilo y sin tirar, pero no para enseñar.

Las que recomiendo son las correas de 2-3 mts, sobre todo las que llevan varias sujeciones, así mientras es tu parte del paseo la pones “corta” que son 2 mts, y cuando llega el momento del perro, la puedes alargar a 3 mts y darle más libertad de movimiento.

Haz que se canse

Un perro grande, sobre todo si se trata de determinadas razas, necesita hacer ejercicio y soltar adrenalina. Es una buena idea combinar los paseos tranquilos con algo de carrera ( así hacéis deporte los dos) o, si lo prefieres, con un rato de libertad en algún espacio específico donde los animales puedan estar sueltos. Si tu perro se muestra constantemente inquieto durante el paseo, tal vez necesite algo más de actividad. Dársela es la mejor manera de conseguir que se mantenga saludable y que disfrute de los ratos en los que la idea es caminar tranquilos. Todo tiene su momento.

Utiliza los accesorios de paseo adecuados

Los accesorios de paseo son especialmente importantes si hablamos de perros grades. Elige un arnés o collar que le resulte cómodo y, en general, procura llevar la correa corta para que en un momento dado puedas “frenarle” más fácilmente. Como sugerencia, las correas extensibles pueden venirte muy bien. Con ellas, puedes dejar al animal más suelto cuando sea posible (lugares poco transitados) y acercarlo a ti cuando resulte aconsejable.

Siempre recomiendo que el paseo se distribuya en varias fases:

  • Momento perro.- es la parte donde tú sigues a tu perro a donde quiera ir.

Normalmente es en zona de tierra o hierba para que huela todo lo que quiera, haga sus necesidades, y juegue con algún perro si es que lo hay.

Esta debe de ser la primera parte de la salida siempre, que es cuando el animal necesita vaciarse tanto fisiológicamente como energéticamente.

También lo recomiendo al final de los paseos, aunque también puede haber durante el mismo, dependerá del entorno y la duración del paseo.

    Tu parte del paseo.- es la parte central del paseo y es eso, paseo.

    Aquí le vas a permitir que huela o marque de vez en cuando, pero no puede ser constante porque si no es imposible avanzar cuatro pasos seguidos.

    Debería ser a un paso medio-ligero, recuerda que cuando paseamos a nuestro perro no es para visitar tiendas ni pararnos a ver escaparates, ni estar pendiente del móvil…el momento del paseo es para estar con el perro.

    Puede parecer muy borde, pero si estás pendiente de los escaparates, del móvil, etc, no puedes estar pendiente de tu perro, de su lenguaje corporal, de sus necesidades, del entorno, etc. Y luego pasa lo que pasa…

Los paseos deben de saciar todas las necesidades de nuestro perro, las fisiológicas, las de estimulación mental (olores), las de ejercicio y las de socialización.

Confía en tu perro

Un perro de gran tamaño no es por norma un perro peligroso. Enséñale a obedecerte, pero deja que se socialice, es decir, permite que se acerque a otros animales y personas. A veces, tendemos a no dejar que el pobre animal disfrute de su paseo porque es grande y puede "asustar". Para prevenir situaciones no deseadas, le llevamos excesivamente sujeto, sin dejarle olisquear o aproximarse a nada ni a nadie. Es un error común a evitar. Deja que tu perro grande se acerque a uno más pequeño con las debidas precauciones (correa), así, para él será algo normal y no tendrá mayor empeño en tirar de ti cada vez que vea algo que se mueve.

¿Cómo hacer para que no tire durante el paseo?

Hay varias maneras, y en función de cómo sea tu perro te irá bien de una manera u otra, o alternarlas.

En el momento de él, una cosa es que le sigas y otra es que te tire…debes seguirle en estos momentos, pero no debes permitir tirones.

Podrá llegar a donde quiera pero siempre con la correa relajada. Para eso debes hacer dos cosas:

  • Si te tira, te paras hasta que relaje correa y luego continuas, y
  • Debes intentar andar al ritmo de tu perro, recuerda que es su momento y debes de respetarlo.

Cuando sea el momento del paseo, si te tira tienes dos opciones:

  • Pararte y esperar a que relaje correa él mismo (sin tirones), y entonces avanzar, y/o
  • Cambiar de dirección si se pone muy cabezón, provocando que tenga que estar más pendiente de ti.

Recuerda también tu energía: si estás tenso, enfadado, nervioso, etc, le estarás pasando toda esa energía a tu perro a través de la correa, así que no puedes pedirle a tu perro algo que tú no estás respetando: calma.

Si ves que tu perro no te hace mucho caso, revisa tus emociones, respira hondo y vuelve a empezar.

Por supuesto recuerda los factores que influyen en un mal paseo, te los he comentado arriba. Quizás necesites reforzar alguno de ellos antes de ponerte manos a la obra.

¿Qué más puedes hacer?

Ya lo intuyes, no?

Una de las cosas que tienes que hacer sí o sí es trabajar el autocontrol antes de salir por la puerta.

Indudablemente, si tu perro sale tranquilo desde casa, a la calle llegará más calmado.

Por el contrario, si sale ya excitado de casa…¿Cómo crees que estará en la calle? Exacto…excitado.

¿Puede ir delante de mí?

No te obsesiones con que vaya justo al lado. Da igual si va medio metro delante o detrás. Lo importante es que vaya relajado.

Tampoco lo lleves 2 metros por delante porque molestará a los demás transeúntes, y tenemos que ser civilizados respetando a todo el mundo, además de que como digo, esto puede ocasionar que las personas puedan tropezarse con él.

Bueno, hasta aquí la clase de hoy con respecto al paseo.

Ah! Se me olvidaba:

No cojas la correa tensa ni te la enrolles en la mano como si no hubiera un mañana…esto es tensión y se la pasas a tu perro.

Cógela de forma relajada y de tal forma, que si necesitas parar a tu perro por cualquier circunstancia, puedas hacerlo rápido y sin complicaciones.

Ahora sí que sí hemos llegado al final

Es tu turno…¿Cómo l levas los paseos con tu perro? Cuéntamelo en los comentarios, porfi.

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching .

Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.

Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.

Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.

Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.

3. El tiempo de paseo

Este punto es muy importante y varía enormemente según la raza, la edad o las necesidades de cada individuo. De forma general, podríamos indicar que un perro necesita pasear entre 40 minutos y dos horas, repartidos entre dos y tres paseos al día. A continuación te explicamos cómo deben ser:

  • Mañana: El primer paseo del día debería ser el más largo, completo y estimulante, durando entre 15 y 40 minutos.
  • Mediodía: Este paseo nos ayudará a calmar a nuestro perro y está enfocado principalmente a hacer sus necesidades. Puede durar entre 10 y 20 minutos.
  • Noche: Aunque normalmente es el paseo al que dedicamos más tiempo, lo cierto es que el caos y el nerviosismo de este momento del día no ayudan al perro a relajarse. Lo ideal es dedicar entre 15 y 30 minutos a este paseo como máximo.

Recordemos que las razas de perros molosoides, como el bóxer, carlino o dogo de burdeos no deben exponerse a largos paseos o al ejercicio físico intenso, ya que la estructura de su hocico no les permite respirar igual de bien que otras razas. Así mismo, tampoco alargaremos el paseo a los perros con problemas de salud o perros ancianos. Finalmente recordar que será básico evitar las altas temperaturas, pues pueden conducir a nuestro perro a un golpe de calor.

4. El bienestar del perro

Una vez en la calle, nuestro objetivo será velar por el bienestar del perro, intentando que disfrute al máximo del paseo. Enriquecer este momento del día será muy útil para mejorar el vínculo con nosotros, ayudarle a eliminar el estrés y también nos ayudará a evitar la aparición de problemas de conducta.

Algunos consejos para fomentar el bienestar durante el paseo son:

  • Permítele olisquear plantas, orines y cualquier rastro, ya que es una forma estupenda de relajación y además le ayuda a conocer el entorno en el que vive.
  • Llévale a sitos nuevos o modifica tu ruta de paseo para que la diversidad de estímulos le entretenga y haga más enriquecedor el paseo.
  • Permítele lamer algún orín. Aunque te resulte molesto o desagradable, forma parte de la conducta natural de los perros. Además, si está correctamente vacunado, no tienes por qué sufrir, ya que no se contagiará. Aunque esta conducta es más habitual en machos que en hembras, llevarlo a cabo les permite identificar mejor los perros de la zona.
  • Premia las conductas que te agraden, ya sea con golosinas o palabras amables.
  • Lleva agua para ambos si vas a realizar un paseo largo, la deshidratación puede derivar también en un golpe de calor, no lo olvides.
  • Aprende a disfrutar del paseo junto a tu perro, sin nerviosismos, castigos, gritos o malestar. Tampoco prestes atención al reloj o pasees con prisas, eso se traduce en un mal paseo.

Al margen de todo lo mencionado, será importante aprender acerca del lenguaje de los perros y las señales de calma, de esta forma sabremos qué situaciones le parecen positivas y cuáles le inquietan y debemos evitar.

5. Socializar, siempre que sea posible

Si tu perro ha sido correctamente socializado en su etapa de cachorro, probablemente no tendrá ningún problema en las relaciones con otros perros, no obstante, si evitamos que nuestro perro adulto siga relacionándose, pueden empezar a surgir miedos o conflictos. Es importante permitir que los perros se relacionen entre sí, independientemente del tamaño, la edad o la impresión que puedan causarnos.

Eso sí, debemos permitir que nuestro perro se acerque a otros perros si lo desea, nunca forzaremos una interacción, ya que eso puede generar malestar en el perro y, por tanto, una mala reacción.

6. Momento sin correa y juegos

Permitir que nuestro perro disfrute de, al menos, 5 o 10 minutos sin la correa es muy positivo para mejorar la calidad del paseo. De echo, muchos etólogos recomiendan esta práctica en cada uno de los paseos del perro. Si te da miedo soltarle en un lugar abierto, siempre puedes buscar un pipi-can o zona vallada. Eso les permite además, mostrar su conducta natural, fundamental para lograr el bienestar del perro.

En este momento podemos aprovechar para practicar ejercicios de olfateo, como es el sembrado, ya que les relajan y les cansan mentalmente. También podemos practicar algún juego con él (pelota, fresbee, etc.). Eso sí, evita obligarle a correr si no lo desea, eso les provoca estrés.

7. Adiestramiento en la calle

Si estás practicando obediencia básica (siéntate, ven, quieto, etc.) o habilidades caninas con tu perro, será muy aconsejable practicar dentro y fuera de casa, de esta forma, tu perro se acostumbrará a responder correctamente en las distintas situaciones en las que se encuentre, sin dejarse influenciar por olores y entornos nuevos.

No obstante, recuerda que debemos practicar obediencia una vez el perro termine de hacer sus necesidades. De no ser así, tu perro se distraerá con facilidad y estará más nervioso, intentando complacerte y hacer las necesidades al mismo tiempo.

No olvides que una sesión de adiestramiento debe durar entre 5 y 15 minutos, dependiendo del perro, para no abrumarle y lograr que no se distraiga. Recompénsale con una golosina o palabra amable siempre que lo haga bien, para que relacione el paseo y la obediencia de forma positiva.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Cómo pasear correctamente a tu perro?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación básica.

Paso 1: Agotando sus energías

Cuando un cachorro o perro adulto sale a la calle, lo primero que quiere hacer es correr, jugar, orinar, saludar a otros perros…. Esto es algo completamente normal, por eso cuando salen de casa están tan enérgicos, repletos de vitalidad y con muchísimas ganas de jugar.

Lo primero que debemos hacer antes de ponernos a enseñar a nuestro perro cualquier tarea como pasear, tumbarse, traer objetos, etc… es dejar que se desfogue. Eliminando su energía extra tendremos un perro mucho mas sumiso y dispuesto a aprender, por eso, lo primero que debemos hacer, es dejar que libere energía.

Lo recomendable es llevarlo a un parque para perros o lugar donde pueda correr libremente, jugar, olfatear… en definitiva, un lugar donde pueda desfogarse y cansarse. No hay que tener prisa por cansarlo, no hay que tirarle un palo 200 veces para que se agote…. hay que dejar que lo haga de forma natural, por lo que debemos contar con entre media hora y hora para que ellos puedan disfrutar en exclusiva.

Una vez que el perro ha realizado sus necesidades, jugado, olfateado y se ha desfogado….. podemos comenzar a enseñarle. Recordando que para tener un perro enérgico y feliz debemos alimentarlo con un pienso para perros de alta calidad.

Paso 2: Elegir un lugar apropiado de entrenamiento

Para enseñar a nuestro perro a pasear, debemos elegir un lugar tranquilo, donde no se pueda distraer fácilmente y donde no reciba muchos estímulos (cuando haya aprendido la base, podremos practicar en sitios con más estímulos). Un buen lugar para pasear puede ser un parque poco transitado, un camino rural, etc…. Si nuestro perro esta aprendiendo en un lugar donde vea jugando a otros perros, niños gritando, pelotas botando, etc… no aprenderá nada, porque estará mas atento a esos estímulos que a su dueño.

Paso 3: Preparando al perro…. y al dueño

Para comenzar a enseñar a nuestro perro o cachorro a pasear, es necesario estar completamente relajado. Los humanos transmitimos nuestros problemas de forma indirecta a nuestros perros, de forma que un dueño esta tenso o estresado, el perro notara esa tensión y no estará tranquilo. Para enseñar a nuestro perro a pasear, debemos estar calmados y con buen humor, sin prisas y con ganas de enseñar.

Nuestro perro o cachorro debe estar ya acostumbrado a llevar collar, por lo que lo único que nos queda… es ponerle la correa. Es muy importante utilizar una correa corta para enseñar a nuestro perro a pasear, las correas extensibles no son validas. Una correa de un metro, mas o menos, es una buena correa para enseñar a nuestro cachorro o perro adulto a caminar junto a nosotros.

Una vez que nuestro perro se ha cansado y hemos ido a una zona tranquila donde comenzar el aprendizaje, solo nos queda ponerle la correa y comenzar con la lección.

Lleva los implementos necesarios

Esto aplica según el tipo de perro que tengas a tu cuidado. Ten a la mano un collar canino para aquellos que pasean de forma adecuada y evitan tirones, si el can es un poco miedoso, es recomendable los collares antitirones, los cuales evitarían que tras un ataque de pánico halen con desesperación para huir.

También dispón de algún collar para perros de tipo arnés, sobre todo para canes de gran tamaño que acostumbrar a tirar un poco.

Intenta de que las correas no sean tan cortas para reducir los niveles de tensión, pero tampoco tan largas para que puedas mantener el control.

Adiestra la ansiedad

Es muy importante que coloques correas al perro cuando haya pasado alguna crisis de ansiedad, normal cuando se acerca la hora de salir.

Puedes enseñar al can a no tener que impacientarse y, si en el camino lo hace, detén el paseo hasta que su ansiedad disminuya, deberás tener mucha paciencia.

Muy importante es parar la marcha si busca pelear a otro perro o si se abalanza a personas que pasen junto a él. La educación es primordial.

Camina de forma relajada

Que los tirones no te confundan ni te pongan tenso. Hay que saber manejar a nuestra mascota, por eso te recomendamos caminatas muy calmadas, súper relajadas, pero siempre alertas, para que tu guía sea mucho mejor.

Trata de no gritar o halarlo para que vaya por donde tú quieras y recuerda que mientras estés tranquilo, el canino también aprenderá a caminar de forma relajada, inicialmente puedes llevar a pasear a tu perro en lugares poco concurridos y sin muchas distracciones mientras aprende a caminar relajado y si halar.

Paseo, juegos y entrenamientos

Nunca estará de más que puedas alternar varias actividades a la vez. Inicia, obviamente, con un paseo relajante, prosigue con juegos en los que tu pequeño amigo y tú puedan divertirse. Deja de lado las correas y las presiones.

Para ello puedes emplear entre hasta 10 minutos, lo más importante es salir de la rutina, aprovecha el tiempo para reforzar aprendizajes y enseñar cosas nuevas mediante la educación en positivo.

Pasear a tu perro tres veces al día

De acuerdo a algunos expertos, los perros necesitan paseos diarios de hasta 40 minutos, lo cual dependerá de su estado físico o raza.

Podrás distribuir el tiempo, quizá, en dos o tres salidas: en la mañana el recorrido tiene que ser el más largo y, por su puesto, el que más estimule, en la tarde, trata de que realice sus necesidades, así que lleva una bolsa contigo para no dejar en la calle sus desperdicios, en la noche, el paseo no debe ser tan largo, pues probablemente a esas horas el perro esté mucho más ansioso.

Permítele explorar y socializar

Los paseos son fundamentales, pues no solo permite relajarse y quemar energías, también, le da la oportunidad de explorar nuevas cosas.

Así que una vez en la calle, permítele que huela objetos, que mordisquee sin hacer daño, que lama y, por qué no, que socialice con sus pares.

Para él, será una experiencia divertida, estimulante y lo bastante agradable para repetir.

Disfruta del momento

Como dueño del perro, trata tú también de disfrutar el momento junto a tu mascota favorita, por lo que evita los gritos y momentos de estrés, pasear a tu perro debe ser una actividad relajante para todas las partes a la cual le debes dedicar tiempo y paciencia.

No estés pendiente de qué hora es, ni de que debes regresar a la casa. Un paseo apresurado no da bienestar a ninguno.